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Si buscas un plato que nunca falla, que embellece la mesa y conquista cualquier paladar, has encontrado una de las recetas favoritas para reuniones familiares, celebraciones navideñas o simplemente un capricho rápido, fácil y delicioso para cerrar la semana con broche de oro. Hablamos de los langostinos al ajillo y vino blanco, un plato con un aroma inconfundible, preparado con ingredientes sencillos, pero llenos de sabor: ajo dorado, un toque fresco de vino y limón, y el sabor a mar de langostinos jugosos y frescos.
Descubre cómo hacer langostinos al ajillo en esta receta y apuesta por la variedad que más te guste.
2 comensales
15m
Dificultad muy baja
Características adicionales: Coste medio
Ingredientes:
500 gramos de de langostinos frescos
6 dientes de de ajo
100 mililitros de de vino blanco
zumo de medio limón
aceite de oliva virgen extra
sal y pimienta
perejil fresco
1 de guindilla o chile
Cómo hacer Langostinos al ajillo y vino blanco:
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Para disfrutar de un plato sabroso en pocos minutos, en esta ocasión te explicaremos cómo hacer langostillos al ajillo en sartén. El primer paso es empezar preparando la base de los langostinos al ajillo, calentando abundante aceite de oliva en una sartén amplia.
Receta de Langostinos al ajillo y vino blanco
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Mientras se calienta el aceite, lamina los ajos y, si quieres darle un toque picante, la guindilla o chile. Una vez laminados, incorpóralos a la sartén y deja que se doren lentamente mientras aromatizan el aceite. Esta es la base indispensable para cualquier receta de langostinos al ajillo y perejil.
Receta de Langostinos al ajillo y vino blanco
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Cuando los ajos estén dorados, incorpora los langostinos. En esta ocasión, te proponemos hacer unos langostinos al ajillo sin pelar, puesto que así aportarán más sabor al aceite. No obstante, si prefieres pelarlos puedes hacerlos igualmente en la sartén y obtendrás una textura más suave. Cocina los langostinos durante 1 minuto por cada lado, hasta que se pongan rosados y jugosos.
Receta de Langostinos al ajillo y vino blanco
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A continuación, exprime el medio limón y extrae su jugo, que deberás verter sobre los langostinos en la sartén. Remueve los langostinos para que absorban el sabor cítrico del zumo de limón.
Truco: los langostinos al ajillo y limón son la versión más ligera de este plato. Este toque fresco es muy típico degustarlo en zonas costeras donde se pretende aprovechar al máximo el frescor del marisco.
Receta de Langostinos al ajillo y vino blanco
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Ahora, vierte el vino blanco sobre los langostinos y deja que se evapore el alcohol durante dos o tres minutos. Una vez tengas los langostinos al ajillo con vino blanco listos, retíralos del fuego y dales el toque final espolvoreando abundante perejil fresco picado.
Receta de Langostinos al ajillo y vino blanco
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Por último, sirve el plato muy caliente, con la salsa de aceite y vino blanco aún burbujeante para disfrutar de la auténtica receta de la abuela de langostinos al ajillo, con el sabor de siempre. Sin duda, un plato para mojar pan y chuparte los dedos.

