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¿Buscas una receta rápida, dulce y sin complicaciones? Estas galletas de leche condensada con solo tres ingredientes demuestran que lo sencillo puede ser delicioso. No necesitas experiencia en repostería: solo mezcla, forma y hornea. En pocos minutos tendrás unas galletas caseras que destacan por su textura suave y ese sabor inconfundible que solo la leche condensada puede aportar. ¡Perfectas para cualquier antojo!
Por todo ello, en esta receta queremos enseñarte cómo hacer galletas de leche condensada con 3 ingredientes.
10 unidades
45m
Dificultad muy baja
Características adicionales: Coste barato
Ingredientes:
110 gramos de harina
100 gramos de leche condensada
40 gramos de mantequilla
Cómo hacer Galletas de leche condensada con 3 ingredientes:
1
Para hacer estas galletas comienza colocando la harina en un bowl, vierte encima la leche condensada. Mezcla bien con una espátula de goma hasta que se forme una pasta homogénea.
Receta de Galletas de leche condensada con 3 ingredientes
2
Cuando la masa esté integrada, añade la mantequilla a temperatura ambiente para que se incorpore con facilidad.
Receta de Galletas de leche condensada con 3 ingredientes
3
Remueve con un batidor de globo, o si prefieres, utiliza tus manos para terminar de unir la mezcla. Divide la masa en porciones de unos 30 gramos para obtener galletas de buen tamaño, o en porciones de 15 gramos si deseas hacer mini galletas
Receta de Galletas de leche condensada con 3 ingredientes
4
Forma bolitas con cada porción y colócalas sobre una placa cubierta con un tapete de silicona o papel manteca, lo que facilitará el desmolde.
Receta de Galletas de leche condensada con 3 ingredientes
5
Antes de hornear las galletas de leche condensada y mantequilla, decora la superficie presionando suavemente con los dientes de un tenedor. Puedes hacerlo en una sola dirección o en forma cruzada para crear un diseño cuadriculado.
Receta de Galletas de leche condensada con 3 ingredientes
6
Hornea las galletas de leche condensada y harina a 170 °C durante unos 20 minutos, o hasta que la base esté ligeramente dorada. Ten cuidado de no sobrecocerlas, ya que estas galletas toman color rápidamente y podrían quedar demasiado duras. Cuando estén listas, retíralas del horno, deja enfriar unos minutos y disfruta de su textura y sabor delicado.

