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Ryanair vuelve a mirar a Galicia y no descarta recuperar parte de la actividad que abandonó hace apenas unos meses. La aerolínea ha abierto la puerta a regresar a Vigo y aumentar su presencia en Santiago de Compostela, aunque condiciona cualquier movimiento a una rebaja de las tasas aeroportuarias que aplica Aena y a las decisiones que se adopten en el nuevo marco regulatorio para los próximos años.
La posibilidad de volver a Vigo llega ocho meses después de que la compañía anunciase la suspensión de sus vuelos en Peinador. La decisión se hizo efectiva en enero de este año con la desaparición de la ruta a Londres, la única conexión internacional que tenía el aeropuerto vigués. Desde entonces, el concello ha intentado atraer nuevas aerolíneas y recuperar destinos sin que, por el momento, se hayan producido avances relevantes.
Ahora, la low cost asegura que el escenario podría cambiar. Su portavoz en España, Alejandra Ruiz, ha explicado que la recuperación de las operaciones en Vigo dependerá de cómo queden fijadas las tasas aeroportuarias en el próximo DORA, el documento que regulará la actividad de Aena entre 2027 y 2031.
De hecho, la compañía asegura que antes de reducir su actividad había planteado un plan de crecimiento para Galicia. Entre sus propuestas figuraban dos nuevas rutas desde Vigo y un aumento del 15% de los asientos ofertados en Santiago, acompañado de cuatro nuevas conexiones. Sin embargo, esos planes quedaron aparcados y Ryanair acabó reduciendo operaciones tanto en Peinador como en Lavacolla.
Precisamente, Santiago también espera ahora un posible cambio de rumbo. Esta semana, representantes de Ryanair y de Unión Hotelera Compostela mantuvieron una reunión para analizar la situación de la conectividad aérea de la ciudad y su repercusión en el turismo. El sector hotelero advierte de un descenso de las pernoctaciones y de la ocupación desde finales de 2025 y considera que una mayor presencia de la aerolínea ayudaría a recuperar visitantes.
En este contexto, desde la irlandesa insisten en que Santiago sigue siendo un aeropuerto estratégico por su capacidad para atraer viajeros internacionales y por el peso del Camino de Santiago. Además, la incorporación de una nueva flota de aviones más eficientes abre la puerta a recuperar rutas y frecuencias en los próximos años.
