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Recrean el momento en que un gendarme lanzó una granada de gas a la cabeza de un fotógrafo en Argentina
La red Mapa de la Policía ha logrado no solo trazar la trayectoria del proyectil, sino también identificar el lugar y la persona que lo disparó.
Mientras el fotógrafo argentino Pablo Grillo lucha por su vida en un hospital de Buenos Aires, la red Mapa de la Policía ha conseguido identificar al gendarme que le disparó una granada de gas en la cabeza durante la represión policial de la última marcha de jubilados en el Congreso.
A través de videos y fotografías tomadas durante la protesta del pasado miércoles, el sitio de cuidados ciudadanos, que incluye diversas organizaciones como el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), ha podido reconstruir la trayectoria del proyectil, así como el lugar y el autor del disparo.
En un nuevo informe, Mapa de la Policía ha señalado como posible responsable al cabo 1º Guerrero, un agente de la Gendarmería Nacional.
Este gendarme fue reconocido por el color caqui de su uniforme, su posición al momento de realizar el disparo, la hora en que ocurrió y la dirección en la que se activó el arma.
El apellido se pudo leer gracias a una fotografía en alta definición que revela la insignia identificatoria adherida al chaleco antibalas.
La tarea de identificar al uniformado se llevó a cabo mediante el análisis de imágenes procedentes de diversas fuentes, entre las que se incluyen algunas tomadas desde drones.
El reportero gráfico Pablo Grillo, un trabajador de prensa independiente de 35 años, permanece internado en estado crítico tras sufrir una grave lesión en el cráneo y la pérdida de masa encefálica.
Estas heridas fueron ocasionadas por el impacto de una cápsula de gas lacrimógeno disparada por la Policía durante una manifestación.
Grillo se encontraba en el lugar para documentar la represión, que resultó en al menos 120 detenidos, de los cuales 114 fueron liberados por orden judicial, además de decenas de heridos.
En relación con este incidente, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, fue abordada por la prensa y se refirió a Grillo como si fuera uno de los detenidos, sin mencionar su estado crítico y aseverando que era «un militante kirchnerista».
Más tarde, al recibir información más precisa, Bullrich declaró que Grillo había tenido «mala suerte», alegando que el proyectil había rebotado en una estructura metálica que los manifestantes usaron como barricada.
Sin embargo, esta versión fue desmentida por un análisis preliminar realizado por peritos de la Policía, que confirmaron que el disparo fue horizontal y dirigido directamente hacia la cabeza del fotógrafo.
La ministra afirmó ante los medios que la granada fue disparada «correctamente», y que no se justifica ninguna investigación contra el miembro de la fuerza de seguridad, insistiendo en que actuó de manera adecuada.
«Mienten, porque no salió en horizontal.
El gendarme disparó como debía», comentó Bullrich en una entrevista con La Nación Más, reiterando que la granada «rebotó».
Además, criticó la calidad de los registros que capturaron el momento del disparo, calificándolos de «poco profesionales», y aseguró que los había estado revisando durante tres días.
El protocolo de actuación de las fuerzas de seguridad estipula que ese tipo de armamento disuasivo debe ser disparado en un ángulo de 45 grados hacia arriba para garantizar la seguridad de los presentes.
Según Bullrich, la acción de las fuerzas policiales tenía como objetivo «defender a la ciudadanía», con la intención de mantener un país «en paz, con tranquilidad, sin inflación y ordenado».
Este lunes, la ministra del Gobierno de Javier Milei presentó una denuncia penal contra la jueza Karina Andrade por haber ordenado la liberación de 114 de los detenidos durante la manifestación de jubilados, y adelantó que pedirá su destitución, según informó La Nación.
El reportero gráfico Pablo Grillo, un periodista independiente de 35 años, permanece internado en estado crítico tras sufrir una fractura en el cráneo y la pérdida de masa encefálica a causa del impacto de una cápsula de gas lacrimógeno disparada por la Policía durante una manifestación.
En ese momento, Grillo se encontraba capturando imágenes para documentar la represión, que resultó en al menos 120 detenidos, de los cuales 114 fueron liberados por orden judicial, además de contar con decenas de heridos.
En relación a este incidente, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, fue consultada por la prensa y se refirió a Grillo como si fuera uno de los detenidos, a pesar de que él estaba internado. Describió al reportero como «un militante kirchnerista».
Más tarde, con información más precisa, Bullrich afirmó que Grillo había tenido «mala suerte», sugiriendo que la granada había rebotado en una estructura metálica que los manifestantes habían colocado en la calle como barricada.
Sin embargo, esta versión fue desmentida por un análisis inicial de Mapa de la Policía, llevado a cabo por peritos especializados, que demuestra que el disparo fue horizontal y se dirigió directamente a la cabeza del fotógrafo.
La ministra aseguró a los medios que el disparo de la granada se realizó «correctamente» y no considera necesaria ninguna investigación contra el miembro de la fuerza de seguridad, ya que, según ella, actuó adecuadamente.
“Mienten, porque no salió en horizontal.
El gendarme tiró como tenía que tirar”, declaró Bullrich en una entrevista con La Nación Más, insistiendo en que la granada “rebotó” y calificando de “poco profesionales” los registros que muestran el momento del disparo.
Agregó que ha estado revisando los videos “desde hace tres días”.
De acuerdo al protocolo de actuación de las fuerzas de seguridad, este tipo de armamento disuasivo utilizado en protestas debe ser disparado hacia arriba en un ángulo de 45 grados.
Para Bullrich, las acciones de las fuerzas policiales constituyeron una “defensa a la ciudadanía” vinculada a la necesidad de vivir “en paz, con tranquilidad, sin inflación y en un país ordenado”.
El lunes, la ministra del Gobierno de Javier Milei presentó una denuncia penal contra la jueza Karina Andrade por haber ordenado la liberación de 114 de los detenidos durante la manifestación de jubilados, y anunció que solicitará su destitución, según informó La Nación.

