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La crema fría de calabacín es perfecta para esos días en los que queremos comer algo sencillo, pero no necesariamente una ensalada. Tiene una textura suave y cremosa, un sabor delicado y se puede preparar con anticipación para tenerla lista en la nevera.
Una de las ventajas de esta receta es que no necesita demasiados ingredientes. El calabacín es el protagonista y, al combinarlo con cebolla, un poco de puerro y patata, conseguimos una crema con mucho sabor sin necesidad de añadir grandes cantidades de grasa o ingredientes pesados.
Se puede servir como entrante, acompañamiento o incluso como una cena ligera. Puedes disfrutarla sola, con unas gotas de aceite de oliva, semillas, queso, hierbas frescas o unos trocitos de pan tostado para darle un poco de contraste.
4 comensales
45m
Dificultad baja
Características adicionales: Coste barato, Popular en Primavera-Verano, Hervido
Ingredientes:
2 calabacines
½ cebolla
1 puerro
2 patatas
1 litro de caldo de verduras o pollo
Aceite de oliva
Pimienta
Sal
Cómo hacer Crema fría de calabacín: fácil, cremosa y ligera, sin quedar pesada:
1
Corta la cebolla y el puerro en trozos.
Receta de Crema fría de calabacín: fácil, cremosa y ligera, sin quedar pesada
2
Calienta una olla a fuego medio y añade la cucharada de aceite de oliva. Incorpora la cebolla y el puerro picados y cocina durante unos minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que empiece a ponerse transparente.
No necesitamos dorar estos ingredientes. La idea es simplemente ablandarlos y conseguir que liberen su aroma sin que tomen demasiado color.
Receta de Crema fría de calabacín: fácil, cremosa y ligera, sin quedar pesada
3
Lava muy bien los calabacines y corta los extremos. No es necesario pelarlos. De hecho, dejar la piel es uno de los pequeños trucos para conseguir un color verde más bonito y, además, aporta parte de la fibra y nutrientes del vegetal.
Córtalos en trozos medianos y procura que tengan un tamaño similar para que se cocinen de manera uniforme.
Receta de Crema fría de calabacín: fácil, cremosa y ligera, sin quedar pesada
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Lava y corta la patata en cubos pequeños.
Receta de Crema fría de calabacín: fácil, cremosa y ligera, sin quedar pesada
5
Agrega los calabacines y la patata y mezcla bien con la cebolla y el puerro. Cocina durante unos 3 o 4 minutos, removiendo ocasionalmente. El calabacín comenzará a ablandarse, pero no queremos cocinarlo en exceso.
Receta de Crema fría de calabacín: fácil, cremosa y ligera, sin quedar pesada
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Añade el caldo, una pizca de sal y pimienta. Cocina a fuego medio durante aproximadamente 8 a 10 minutos, hasta que el calabacín y la patata estén tiernos.
Receta de Crema fría de calabacín: fácil, cremosa y ligera, sin quedar pesada
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Es importante no alargar demasiado la cocción, especialmente si queremos conservar un color verde vivo. Una vez que los vegetales estén listos, retira la olla del fuego.
Receta de Crema fría de calabacín: fácil, cremosa y ligera, sin quedar pesada
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Cuando la preparación esté fría o tibia, colócala en una licuadora o utiliza una batidora de mano. Tritura hasta conseguir una mezcla completamente homogénea y sin trozos visibles de calabacín.Prueba y rectifica la sal y la pimienta.
Vierte la crema en un recipiente con tapa y llévala a la nevera durante al menos 2 horas.
Truco: Si la crema está demasiado espesa, puedes añadir un poco más de caldo frío hasta conseguir la consistencia que buscas.
Receta de Crema fría de calabacín: fácil, cremosa y ligera, sin quedar pesada
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La crema fría de calabacín es una receta sencilla, fresca y muy versátil, ideal para disfrutar durante los días de calor. Su textura suave y su sabor delicado hacen que sea una opción perfecta como entrante, aunque también puede convertirse en una comida ligera acompañándola con pan tostado, semillas o algún ingrediente que aporte un poco más de textura.

