![]()
Peguero alerta sobre alta probabilidad de un gran sismo en RD a 80 años del destructivo terremoto de Matancita
SANTO DOMINGO,RD.- En una urgente intervención orientada a la prevención civil, el destacado analista e investigador Pío Peguero advirtió sobre las altas probabilidades de que la República Dominicana sea sacudida por un movimiento telúrico de gran magnitud, al cumplirse el octavo decenio del devastador terremoto de 8.1 grados que destruyó la comunidad de Matancita, en Nagua, el 4 de agosto de 1946. En un diálogo analítico sustentado en mapas geológicos interactivos junto al periodista Ariel Lara, el experto aclaró que proyectar estos escenarios no tiene como finalidad alarmar o infundir pánico en la población, sino dotar al pueblo dominicano y a las agencias de emergencia de las herramientas educativas necesarias para evitar que un fenómeno natural impredecible tome al país por sorpresa. Peguero enfatizó que, debido a la ciclicidad histórica de las placas tectónicas, la nación debe prepararse con premura ante la realidad de que la Tierra es un organismo vivo en constante liberación de energía.
Análisis técnico del impacto de un maremoto en la infraestructura de la Costa Sur y Santo Domingo
El investigador desmitificó la mecánica de los tsunamis explicando que estos fenómenos no ocurren de forma automática con cada sismo, sino que dependen de un empuje tectónico vertical de abajo hacia arriba en el lecho marino que desplace e incremente la masa oceánica hacia la superficie. Peguero advirtió de manera explícita que, de registrarse un sismo con epicentro oceánico de magnitud superior a los 8 grados frente a la costa sur, un maremoto de dimensiones impredecibles barrería de manera inmediata la faja costera de la ciudad de Santo Domingo debido a las características topográficas de su malecón abierto. Detalló que este impacto hidrográfico letal se extendería en un efecto de cadena regional que devastaría todas las infraestructuras turísticas y urbanas localizadas desde el extremo este en Cabo Engaño, Punta Cana, hasta la totalidad de la península de Barahona.
El Cinturón de Fuego y los efectos globales de una erupción en el supervolcán de Yellowstone
«Si la caldera magmática que yace inactiva debajo del Parque Nacional de Yellowstone en los Estados Unidos realizara una erupción similar a la ocurrida hace 640,000 años, la inmensa nube de ceniza volcánica sepultaría el territorio norteamericano y sumergiría al planeta entero en un invierno volcánico global que aniquilaría la agricultura mundial», puntualizó Peguero.
El especialista utilizó el mapa del Cinturón de Fuego del Pacífico y del Atlántico para ilustrar cómo el reciente sismo de 7 grados registrado en México responde a la altísima actividad de los más de 500 cráteres activos y dormidos del planeta. Rememoró catástrofes históricas como la erupción del Toba, que redujo drásticamente la población humana primitiva, y la explosión del Krakatoa en 1883 para demostrar el potencial de los procesos geológicos en la alteración climática de la Tierra.
Vulnerabilidad de la Fosa de Milwaukee y el riesgo sísmico entre Puerto Rico y la República Dominicana
Durante la exposición gráfica, Peguero localizó geográficamente la Fosa de Milwaukee —también conocida como la Fosa de Puerto Rico—, describiéndola como una de las depresiones oceánicas más profundas y peligrosas del planeta Tierra con una dimensión vertical cercana a los 8 kilómetros de profundidad. Para dimensionar su magnitud, el analista comparó esta zona de subducción con la Fosa de las Marianas de 10,935 metros, señalando que si el Monte Everest fuera sumergido en sus profundidades, aún restarían dos kilómetros de agua para alcanzar la superficie. El experto subrayó que esta colosal falla tectónica, ubicada estratégicamente entre Puerto Rico y la República Dominicana, ha sido históricamente la matriz responsable de los sismos más destructivos documentados en las Antillas Mayores debido al constante frotamiento de los bloques insulares.
Cartografía de las 14 fallas geológicas internas que atraviesan el territorio de la isla Española
Finalmente, el investigador cartografió los riesgos geofísicos internos del territorio nacional, revelando que la isla de Santo Domingo se encuentra fracturada y atravesada por un complejo sistema de aproximadamente 14 fallas tectónicas activas. Peguero identificó la Falla Septentrional en la región norte, la Falla de Enriquillo-Plantain Garden en el sur y la Trinchera de los Muertos como las tres estructuras de dislocación cortical de mayor criticidad y peligrosidad latente para la geografía dominicana. Tras evaluar la micro-sismicidad reciente registrada en la península de Samaná, Puerto Príncipe y la provincia Duarte, concluyó que la constante actividad en comunidades como Pimentel y San Pedro de Macorís ratifica el dinamismo del subsuelo nacional, reafirmando la necesidad de instaurar códigos de construcción estrictos y simulacros de evacuación permanentes.

