Eric Topol: “Rusia e Indonesia están experimentando sus peores tasas de mortalidad con la variante Delta”

Eric Topol: “Rusia e Indonesia están experimentando sus peores tasas de mortalidad con la variante Delta”

“Tanto Rusia como Indonesia, con un 90% de la variante Delta circulando y vacunación limitada, están experimentando algunas de sus peores tasas de mortalidad por la pandemia”, alertó este domingo el prestigioso investigador, genetista y cardiólogo norteamericano Eric Topol, actual editor en jefe de Medscape.

Las preocupantes cifras surgieron del rastreador de estadísticas británico Our World in Data, que da cuenta de un aumento exponencial en los fallecimientos por COVID-19 en Indonesia, nación del Sudeste Asiático compuesta de miles de islas volcánicas, y de Rusia, el país más grande del mundo en cuanto a territorio que cuenta con 144 millones de habitantes.

De acuerdo al reconocido científico, detrás de este incremento en el número de fallecidos se encuentra la variante Delta y las limitadas campañas de inoculación.

¿Qué se sabe sobre esta variante que tuvo su origen en la India? La cepa supercontagiosa del coronavirus llamada Delta es ahora responsable de uno de cada cinco casos de COVID-19 en Estados Unidos, y su prevalencia se duplicó en las dos últimas semanas, informaron el martes las autoridades de salud.

Identificada por primera vez en la India, la Delta es una de las “variantes preocupantes” designadas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) de EEUU y por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se ha extendido rápidamente por India y Reino Unido.

La advertencia del prestigioso investigador Eric Topol acerca de la mortalidad en Indonesia y Rusia por la variante Delta y la limitada vacunación (Twitter: @EricTopol)
Su aparición en Estados Unidos no es sorprendente. Y con el aumento de las vacunaciones y el descenso del número de casos de COVID-19, no está claro cuántos problemas causará aquí. Sin embargo, su rápido avance ha suscitado la preocupación de que pueda poner en peligro los avances del país en la lucha contra la pandemia.

“La variante Delta es actualmente la mayor amenaza en Estados Unidos para nuestro intento de eliminar la COVID-19”, dijo en la reunión del martes el doctor Anthony Fauci, principal experto en enfermedades infecciosas del país. La buena noticia, dijo, es que las vacunas autorizadas en Estados Unidos funcionan contra la variante. “Tenemos las herramientas”, señaló. “Así que usémoslas y aplastemos el brote”.

¿Por qué la gente está preocupada por la variante Delta? Se cree que esta cepa, antes conocida como B.1.617.2, es la variante más transmisible hasta el momento, y que se propaga más fácilmente que la cepa original del virus y que la variante Alpha, identificada por primera vez en Reino Unido. Los funcionarios de salud pública de ese país han dicho que la variante Delta podría ser un 50 por ciento más contagiosa que la Alfa, aunque los cálculos precisos de su capacidad de contagio varían.

Otras pruebas sugieren que la variante puede ser capaz de evadir parcialmente los anticuerpos producidos por el organismo tras una infección por coronavirus o una vacunación. También puede hacer que ciertos tratamientos con anticuerpos monoclonales sean menos eficaces, señalan los CDC.

La variante Delta también puede causar una enfermedad más grave. Un reciente estudio escocés, por ejemplo, mostró que las personas infectadas por la variante Delta tenían aproximadamente el doble de probabilidades de ser hospitalizadas que las infectadas por la variante Alfa. Sin embargo, los científicos afirman que sigue habiendo dudas.

“Creo que la cuestión de la gravedad de la enfermedad es la única que todavía no tiene respuesta”, dijo Michael Osterholm, director del Centro de Investigación y Política de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Minnesota.

Rusia, primer país del mundo en registrar una vacuna contra el coronavirus, ha contabilizado 619 muertos por COVID-19 este sábado, un nuevo récord en lo que va del año, según informaron las autoridades locales. Por primera vez, la segunda ciudad del país, San Petersburgo, sumó más decesos por coronavirus, 107, que la capital, que no llegó al centenar, al quedar en 96.

Además, los positivos a nivel nacional ascendieron a 21.665, de ellos 8.457 en Moscú, el epicentro de la pandemia desde marzo de 2021.

Las cifras de contagios y muertes por coronavirus no han dejado de aumentar desde el pasado 8 de junio.

Rusia suma ya 5.430.753 positivos, el quinto país del mundo en esa categoría tras EEUU, India, Brasil y Francia, y 132.683 muertes por COVID-19, aunque fuentes independientes multiplican por dos y tres las cifras oficiales.

Por ese motivo las autoridades rusas anunciaron ayer el restablecimiento del teletrabajo para un tercio de las plantillas de las empresas en Moscú a partir del lunes, mientras el ministerio de Sanidad autorizó la vacunación para las embarazadas.

La pasada semana el Ayuntamiento ya decretó la vacunación obligatoria para al menos el 60 % de los empleados del sector de servicios y adelantó que a partir del 28 de junio los establecimientos gastronómicos solo atenderán a personas “protegidas” ante el coronavirus. A su vez, el ministro de Sanidad, Mijaíl Murashko, anunció la autorización de la vacunación a las embarazadas con el preparado ruso Sputnik V.

Según Murashko, más de veintiún millones de rusos ya han recibido la primera dosis de la vacuna, cifras mucho menores que en otros países, mientras las encuestas insisten en que una mayoría de rusos aún se resiste a vacunarse. En total, Rusia administró 38,1 millones de dosis, y cuenta con un 11,5% de su población completamente vacunada.

En Indonesia, la situación es igual de preocupante. Hasta ahora, el archipiélago registró más de 2,1 millones de casos por COVID-19 y 57.138 muertes desde el inicio de la pandemia. Pero se cree que la cifra real es mucho mayor debido a las bajas tasas de detección diagnósticas.

La nación del Sudeste Asiático administró 39,1 millones de dosis, con 13 millones de habitantes completamente inoculados, un 4,8% de su población total, y aplican las vacunas de Sinopharm (BIBP), CoronaVac y Oxford AstraZeneca.

El número de nuevos contagiados y fallecidos en Indonesia se ha disparado en las últimas semanas después de que millones de personas viajaran al final del mes del ayuno musulmán del Radamán en mayo, y luego de que las autoridades identificaran la presencia de la variante Delta y otras cepas altamente infecciosas.

A su vez, crece el temor de que el precario sistema sanitario indonesio pueda colapsar y existen informes que apuntan que algunos hospitales desbordados ya se ven obligados a rechazar nuevos pacientes.

El país pretende tener vacunados a más de 180 millones de sus 270 millones de habitantes para principios del 2022, pero hasta ahora sólo se ha inoculado a menos del 5% de la población.

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