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El PRM, la Fuerza del Pueblo y el PLD mantienen silencio tras la captura y traslado de Nicolás Maduro a Estados Unidos
SANTO DOMINGO,RD.- El panorama político dominicano se encuentra marcado por un notable hermetismo tras los recientes acontecimientos en Venezuela. A pesar de la relevancia internacional de la captura del presidente Nicolás Maduro y su posterior traslado a territorio estadounidense bajo cargos de narcotráfico, las tres principales fuerzas políticas de la República Dominicana no han emitido declaraciones oficiales. Hasta el momento, el Partido Revolucionario Moderno (PRM), la Fuerza del Pueblo (FP) y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) han optado por la cautela, evitando fijar una postura pública ante este hecho que ha sacudido la región.
Este silencio ha generado una ola de cuestionamientos en diversos sectores de la sociedad civil y medios de comunicación locales. Analistas sugieren que el mutismo de los grandes partidos responde a una estrategia diplomática delicada, dada la influencia directa de los Estados Unidos en la economía y la política dominicana. Mientras el mundo observa la evolución de los cargos judiciales contra el mandatario venezolano, los líderes de las organizaciones mayoritarias han preferido no arriesgar sus líneas discursivas, manteniendo una distancia que ha sido calificada por algunos observadores como una medida de prudencia extrema.
A diferencia de los partidos mayoritarios, algunas organizaciones políticas minoritarias sí han decidido romper el silencio para expresar su rechazo o apoyo a las acciones ejecutadas. Grupos como el Movimiento de Izquierda Unida y el Frente Amplio han calificado la detención de Maduro como un secuestro y una violación a la soberanía venezolana. Estas entidades han sido las únicas en emitir comunicados directos, contrastando con la inacción de las estructuras políticas de mayor peso, que parecen aguardar a que el escenario internacional se aclare antes de pronunciarse de manera formal.
Por su parte, el presidente Luis Abinader fue uno de los primeros en reaccionar oficialmente desde el Poder Ejecutivo poco después de conocerse la noticia. El mandatario recordó que la República Dominicana nunca reconoció la legitimidad de la proclamación de Maduro tras los cuestionados comicios de julio de 2024. Con esta declaración, Abinader marcó una línea clara de gobierno que, sin embargo, no ha sido secundada con declaraciones adicionales por parte de la estructura partidaria del PRM, dejando una brecha entre la postura estatal y la partidista.
El contexto diplomático sugiere que los partidos tradicionales están evaluando el impacto de sus palabras en la relación bilateral con el país norteamericano. La complejidad del caso, que involucra justicia internacional y tensiones geopolíticas, obliga a las direcciones nacionales del PLD y la Fuerza del Pueblo a manejar el tema con un cuidado minucioso. Para estas agrupaciones, emitir un juicio apresurado podría tener consecuencias en su imagen ante la comunidad internacional, especialmente en un momento donde la estabilidad regional es prioritaria para los intereses dominicanos.
Finalmente, la falta de reacción de los líderes políticos más influyentes del país continúa siendo el centro del debate en las mesas de análisis. Se espera que en los próximos días, ante la presión de la opinión pública, alguna de estas organizaciones emita un documento que defina su visión sobre el futuro de Venezuela y el papel de la justicia internacional. Mientras tanto, el vacío informativo dejado por el PRM, el PLD y la Fuerza del Pueblo sigue siendo la nota característica de la jornada política en Santo Domingo.

