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Asturias concede a Pepín el galardón Álvarez Margaride.
Santo Domingo. – «La entrega del Premio José Luis Álvarez Margaride a la Trayectoria Empresarial celebró anoche su décimo quinto aniversario, y por primera vez, se llevó a cabo sin la presencia del homenajeado de este año, el empresario José Luis ‘Pepín’ Corripio (Arroes, Villaviciosa, 1934), quien no pudo viajar a Asturias y se quedó en la República Dominicana…».
Este es un fragmento de la introducción del diario El Comercio, de Asturias, España, en un artículo que aborda la concesión de un reconocimiento significativo a Pepín, que fue recogido por su hijo, Manuel Corripio Alonso, el pasado viernes.
El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, subrayó la vinculación de Pepín Corripio con su tierra natal. “Ha sabido ser un buen ciudadano de esta región, y también ha sabido ser un buen ciudadano global”, comentó durante el acto de homenaje.
Además, afirmó que la vida del homenajeado “representa tantos éxitos en los negocios como recuerdos y agradecimientos”.
Un premio especial
Al aceptar el premio en nombre de Pepín, Manuel Corripio resaltó el privilegio de recibir el galardón Álvarez Margaride en representación de su padre, “y les mando su afectuoso saludo, que le hubiera gustado poder ofrecer en persona”.
Destacó la relevancia de que su padre haya sido el primer individuo extranjero en ser galardonado con este reconocimiento. “Quisiera expresar mi especial agradecimiento a la Asociación Asturias Patria Querida, en la persona de su presidente, Pedro Sainz de Baranda, quien lo propuso, y al jurado por su amable decisión”.
Al reflexionar sobre sus opiniones, mencionó que hacerlo en ausencia de Pepín le permitía hablar de sus logros “con una generosidad que a él podría parecerle excesiva y que su modestia posiblemente desaprobaría”.
Un breve perfil
Resaltó que a pesar de sus logros empresariales y personales, Pepín “no se encuentra a sí mismo en la imagen del hombre que lo logró todo por sí mismo, una etiqueta que erróneamente se asigna a individuos como él, cuyas realizaciones materiales son claras”. Si algo hemos aprendido de nuestro padre es que estos hombres no existen realmente”.
Siempre hay, mencionó, los padres que hacen sacrificios, la esposa que acompaña, los socios que creen en su proyecto y lo asumen, un país que apoya y fomenta, y sobre todo, una Providencia que otorga bendiciones”.
En sus comentarios, el hijo hizo una observación sobre la personalidad de su padre que podría ser de interés: “Es típico de papá aceptar la realidad sin resentimientos ni divisiones, tal como es: singular. Nunca confunde el deseo con la realidad. Se asegura de no actuar impulsado por un optimismo irracional ni un pesimismo paralizante”.
Raful describe a Corripio desde España
El embajador dominicano en el Reino de España, Tony Raful, sostiene que desde su juventud, Pepín Corripio “comprendió que el éxito no es cuestión de suerte, sino el resultado acumulado de disciplina, visión, prudencia, esfuerzo y confianza”.
Al describir la figura del empresario, Raful destacó que al unirse a las empresas fundadas por su padre, Manuel Corripio García, “Pepín Corripio aceptó con claridad el desafío de ampliar, diversificar y actualizar esa labor familiar”.
Resaltó que no solo ha sido un hombre de negocios próspero, sino también un generador de confianza, algo esencial en sociedades como la nuestra, así como contar con instituciones robustas, comunicación y estabilidad.

