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Wendy Santiago: «Ángel Martínez es víctima de una opresión disfrazada de justicia»
SANTO DOMINGO,RD.- La comunicadora y aspirante presidencial Wendy Santiago rompió el silencio en torno al controversial arresto del activista Ángel Martínez, al calificar su caso como una clara muestra de abuso de poder y represión política. Para Santiago, más allá de las diferencias que haya tenido con Martínez en el pasado, es momento de unirse por una causa común: la defensa de la nación y sus derechos fundamentales.
Durante su participación en el programa VISIÓN RDN, conducido por Ariel Lara y producido por Josefa Díaz, Santiago ofreció un testimonio detallado sobre su intento por visitar a Martínez en prisión, su reacción al enterarse —erróneamente— de su presunta muerte, y la gestión que hizo ante la Embajada de los Estados Unidos para solicitar asilo político a su favor. “Yo pedí perdón público por él y por mí, aunque nadie me lo pidió. Lo hice porque sé que estamos ante un caso de persecución estatal”, afirmó con vehemencia.
Santiago enfatizó que, si bien no tiene ningún parentesco con Ángel Martínez, ni una relación cercana más allá del activismo, su compromiso con la verdad y la lucha por los derechos la llevó a tomar acciones que “muchos consideraron improcedentes, pero necesarias”.
Asimismo, la también líder del movimiento «No Tenemos Miedo» criticó el nuevo Código Procesal Penal, al considerar que limita las libertades ciudadanas y puede usarse como herramienta de represión. En ese contexto, reveló que está organizando estructuras de resistencia civil y paramilitar, en caso de que la situación del país continúe deteriorándose: “Este Estado está dirigido a destruir sus propias bases. Si hay que lanzarse a las calles, lo haremos”.
Sobre el conflicto haitiano, Santiago advirtió que la nación se encuentra en la antesala de una crisis mayor, arrastrada por lo que denominó como el “modelo fallido de Haití” y alertó sobre el posible impacto que una intervención militar en ese país tendría sobre la República Dominicana: “Ya no hablamos de una crisis humanitaria, hablamos de una amenaza estructurada y directa”.
Finalmente, reiteró que su lucha no responde a intereses personales, ni a vínculos con personas específicas, sino al convencimiento de que la democracia dominicana está siendo socavada desde el poder, y que la sociedad civil debe actuar antes de que “seamos reducidos a la misma miseria institucional de nuestros vecinos”.

