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Votación Dividida en la ONU: EE. UU., Israel y Argentina votan en contra de resolución sobre reparación por esclavitud
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Bloque de Rechazo: En una sesión que ha generado un intenso debate diplomático este 26 de marzo de 2026, Estados Unidos, Israel y Argentina se alinearon para votar en contra de una resolución de la Asamblea General de la ONU. El documento buscaba establecer mecanismos de reparación y justicia histórica para las víctimas de la esclavitud y el colonialismo.
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Argumentos de Argentina: El reporte de Emol destaca la posición del gobierno argentino, que bajo su actual administración ha dado un giro en su política exterior. Buenos Aires argumentó que, si bien condena la esclavitud, no considera que las reparaciones económicas actuales sean la vía adecuada para resolver injusticias del pasado, calificando algunos puntos de la resolución como «sesgados ideológicamente».
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La Postura de EE. UU. e Israel: Washington e Israel coincidieron en que la resolución contenía un lenguaje que podría abrir la puerta a demandas legales interminables y reparaciones financieras masivas que no están claramente definidas. Además, señalaron que el enfoque del documento se desviaba hacia críticas políticas contra naciones específicas en lugar de centrarse en los derechos humanos universales.
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Aprobación por Mayoría: A pesar del rechazo de estos tres países y algunas abstenciones de naciones europeas, la resolución fue aprobada por una amplia mayoría de los Estados miembros, liderada principalmente por bloques de África, el Caribe y gran parte de América Latina.
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Impacto Diplomático: Esta votación subraya la creciente brecha en la ONU entre el llamado «Norte Global» y el «Sur Global» respecto a cómo abordar las deudas históricas. Para Argentina, este voto reafirma su alineamiento estratégico con Estados Unidos e Israel en el escenario internacional de este 2026, distanciándose de las posturas tradicionales de la región en estos temas.
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Reacciones: Organizaciones de derechos humanos han criticado el voto en contra, señalando que frena el progreso hacia una justicia transnacional necesaria para sanar las secuelas del colonialismo que aún afectan el desarrollo de muchas naciones.

