![]()
UN JAVELÍN DE SABIDURÍA: SANTO DOMINGO SE RINDE ANTE LA FILÓLOGA IRENE VALLEJO
En un evento que ha marcado un hito en la agenda cultural de este inicio de 2026, la reconocida escritora y filóloga española Irene Vallejo, autora del fenómeno editorial El infinito en un junco, protagonizó un emotivo encuentro literario en el Monumento Fray Antón de Montesinos, en Santo Domingo. La actividad, titulada “Escribir, leer y enseñar: un tapiz de ecos y mitos”, fue organizada por el Centro León y reunió a una nutrida representación de la intelectualidad dominicana.
Los pilares del diálogo literario:
-
Resistencia a través de la palabra: Frente al Mar Caribe, Vallejo tejió una conversación profunda sobre la fragilidad y la fortaleza de los libros, definiendo el acto de leer como un gesto de resistencia y comunidad.
-
El asombro en las aulas: La autora instó a los docentes presentes a recuperar el asombro por la lectura en las escuelas mediante el diálogo reflexivo y la narración, herramientas inspiradas en el mundo clásico.
-
Integridad y Oficio: Vallejo compartió detalles íntimos de su proceso creativo, destacando que su obra busca mostrar la persistencia de la literatura a través de los siglos a pesar de la censura y el olvido.
Honores y Alianzas Estratégicas
La visita de la escritora a la República Dominicana incluyó momentos de alta distinción académica y social:
-
Doctorado Honoris Causa: La Universidad APEC (UNAPEC) invistió a Vallejo con este título honorífico, reconociendo su labor en la defensa de las humanidades y la cultura clásica en la era digital.
-
Conversatorio con José Mármol: En el Auditorio del Banco Central, participó en el diálogo «El poder de la palabra contra la palabra del poder» junto al poeta dominicano José Mármol, bajo la coordinación del festival Mar de Palabras.
-
Donación Filantrópica: Gracias a la generosidad de Olivo Rodríguez Huertas y Mar de Palabras, se entregaron cien ejemplares de su obra a bibliotecarios y mediadores de lectura presentes en el evento.
El Legado de la «Tribu de Lectores»
La jornada concluyó con una sesión de firmas que se extendió durante horas, fiel al principio ético de la autora de no retirarse mientras quede un lector esperando. Con este evento, Santo Domingo reafirma su posición como una plaza vibrante para la literatura internacional, celebrando la vigencia del libro impreso como un refugio de serenidad y memoria en este 2026.

