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Se disfrazó de escritora y, de manera insólita, acabó con la vida de un hombre que había ganado 30 millones de dólares en la lotería.
Dorice «Dee Dee» Moore fue condenada en 2012 por el asesinato de Abraham Shakespeare, un ciudadano de Florida que había ganado la lotería. Pasados más de diez años desde su sentencia, y a pesar de haber presentado múltiples apelaciones sin éxito, ella sigue insistiendo en su inocencia.
«No había ninguna razón para que falleciera por dinero», comentó Moore en una entrevista con ABC desde prisión.
Abraham Shakespeare, quien vivía en Lakeland y ganó 30 millones de dólares en la lotería, desapareció repentinamente en 2009, tres años después de su inesperado golpe de suerte. Su cuerpo fue descubierto en el patio trasero de Moore, enterrado bajo una losa de concreto, con dos heridas de bala en el pecho.
Generosidad peligrosa
Después de su gran fortuna, Shakespeare optó por recibir el premio en un solo pago, lo que le permitió disponer de 17 millones de dólares de inmediato. Consciente de su suerte, decidió compartir su riqueza ayudando a los residentes de Lakeland, quienes comenzaron a solicitarle dinero de manera constante.
«Necesito dinero para mi hipoteca. Me van a embargar el coche. Tengo que enterrar a mi madre. Todo lo que se pueda imaginar que alguien necesita», expresó la periodista Deborah Mathis, quien cubrió el caso.
La escritora fraudulenta
Moore se puso en contacto con Shakespeare por primera vez en 2008, alegando su deseo de escribir un libro sobre su transformación de la pobreza a la riqueza. Sin embargo, con el tiempo, su interés se desvió hacia la gestión de sus finanzas, incluso llegando a ofrecer ayuda para recuperar las deudas de los acreedores.
Con el transcurso de los meses, comenzó a grabar conversaciones con él, donde se podía notar su agotamiento ante el estrés económico y su anhelo por recuperar la vida tranquila que había dejado atrás. Moore utilizó estas grabaciones como prueba ante la Policía, argumentando que él había huido por su propia voluntad debido al acoso que sufría.
Engaños y manipulaciones
Las autoridades pronto descubrieron que Moore había pagado a Greg Smith, un amigo de Shakespeare, para que se hiciera pasar por él en una falsa llamada destinada a engañar a la madre del joven, quien estaba cada vez más preocupada por su paradero. Al darse cuenta del engaño, la mujer alertó a la Policía, y Smith colaboró con las autoridades para esclarecer el caso.
Además, los fiscales señalaron que Moore había retirado un millón de dólares de las cuentas de Shakespeare y se había comprado vehículos de lujo, incluyendo un Hummer y un Corvette, así como disfrutado de vacaciones con el dinero sustraído.
Finalmente, en 2012, Moore fue condenada a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. No obstante, ella insiste en su inocencia y ha intentado apelar su caso en tres ocasiones. «Siento que hay una gran ignorancia en el mundo, que no comprende que fue un juicio injusto», declaró Moore en una reciente entrevista.

