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Omán afirmó que el diálogo entre Estados Unidos y el régimen de Irán tiene como propósito asegurar que Teherán no desarrolle armamento nuclear.
El ministro de Relaciones Exteriores italiano, Antonio Tajani (a la derecha), se da la mano con el canciller iraní, Abbas Araqchi, en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia en Roma, antes de las conversaciones sobre el programa nuclear que se llevarían a cabo en la embajada de Omán (Foto de archivo / MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES DE ITALIA / AFP).
El régimen iraní y Estados Unidos, que terminaron este sábado en Roma una segunda ronda de negociaciones sobre el programa nuclear de Teherán, buscan alcanzar un acuerdo que garantice que la República Islámica no posea armas nucleares, según declaró el ministerio de Relaciones Exteriores de Omán, el país mediador.
Ambas partes “decidieron avanzar a la siguiente fase de sus debates, con el propósito de concretar un acuerdo justo, duradero y vinculante que asegure un Irán completamente libre de armas nucleares y sanciones, y que le permita desarrollar energía nuclear de manera pacífica”, señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores de Omán en la plataforma X.
Estos dos países, que no mantienen relaciones diplomáticas desde la Revolución Islámica de 1979, ya habían calificado de “constructivos” los intercambios de la semana pasada en Mascate, la capital omaní.
“Fue una buena reunión y puedo afirmar que las negociaciones están progresando. Esta vez logramos alcanzar un mejor entendimiento sobre una serie de principios y objetivos”, comentó el canciller iraní, Abás Araqchi, a la cadena estatal de su país.
El enviado especial de EE. UU.
El enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff (Ludovic Marin, Pool Foto vía AP).
Araqchi representó a la delegación de la República Islámica en Roma, mientras que Steve Witkoff, el emisario estadounidense para Oriente Medio, lo hizo por su país. Ambos dieron inicio a las conversaciones alrededor de las 09:30 GMT, según reportaron la televisión estatal iraní y un representante estadounidense.
“El ambiente de las negociaciones fue constructivo”, señaló un enviado especial de la cadena iraní. Asimismo, la agencia Tasnim también reportó el carácter “constructivo” de las charlas.
Las discusiones se llevaron a cabo de manera indirecta en la residencia del embajador de Omán, que actúa como mediador, precisó Esmail Baghai, portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores iraní.
“Ambas partes acordaron continuar estas discusiones indirectas en los próximos días a nivel técnico y luego proseguir la negociación el próximo sábado”, comunicó en X al finalizar la reunión.
Altos funcionarios de la cancillería iraní confirmaron que la tercera sesión de conversaciones se realizará en Omán.
En Roma, el encuentro se extendió por cuatro horas y se enfocó exclusivamente en el programa nuclear iraní, indicó Araqchi a la agencia Tasnim.
Las negociaciones entre Teherán y Washington se han reanudado tras las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, quien advirtió sobre posibles acciones militares contra Irán si no se llegaba a un nuevo acuerdo sobre su programa nuclear.
En 2018, en su primer mandato, Trump decidió retirarse del acuerdo multilateral firmado en 2015 que tenía como objetivo limitar el desarrollo nuclear de la República Islámica a cambio del levantamiento de ciertas sanciones.
Antonio Tajani y Abbas Araqchi
Antonio Tajani junto a Abbas Araqchi (Foto proporcionada / MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES ITALIANO / AFP)
Durante el encuentro en Roma, las dos delegaciones se mantuvieron “en salas separadas”, mientras que el ministro de Relaciones Exteriores de Omán se encargó de transmitir “los mensajes de ambas partes”, según detalló el canciller iraní.
Desde que asumió nuevamente la presidencia en enero, el magnate republicano ha reactivado su política de “máxima presión” sobre Irán, endureciendo las sanciones económicas y amenazando con llevar a cabo bombardeos en la República Islámica.
Sin embargo, el pasado jueves, Trump declaró que no tenía prisa por optar por una solución militar. “Creo que Irán quiere negociar”, sostuvo.
En una visita a Moscú el viernes, Araqchi expresó tener “serias dudas sobre las intenciones y motivaciones de la parte estadounidense”.
Los países occidentales y Israel, que es el principal enemigo de Irán al igual que Estados Unidos, temen que el objetivo de este programa nuclear sea desarrollar un arma atómica. Teherán refuta estas acusaciones y defiende su derecho a desarrollar tecnología nuclear para fines civiles, como la generación de energía.
El organismo encargado de supervisar la naturaleza pacífica de este programa es el OIEA, cuyo director, Rafael Grossi, visitó Teherán esta semana.
Antes de su viaje, el diplomático argentino declaró en una entrevista al diario francés Le Monde que Irán “no está lejos” de alcanzar la capacidad de producir un arma nuclear.
“Estamos en una etapa crucial de estas significativas negociaciones. Somos conscientes de que el tiempo es limitado”, afirmó en Teherán.
Agentes de seguridad son visibles
Agentes de seguridad se observan en la Embajada de Omán durante las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, en Roma, Italia (REUTERS/Vincenzo Livieri)
Desde que Estados Unidos se retiró del acuerdo de 2015, Irán ha dejado de lado su compromiso de no enriquecer uranio más allá del 3,67% que establecía el pacto, suscrito también por Alemania, China, Francia, Reino Unido y Rusia.
De acuerdo con el OIEA, el país cuenta con uranio enriquecido al 60%, acercándose al 90% necesario para la fabricación de un arma nuclear.
Irán desea centrar las negociaciones en el programa nuclear y las sanciones, y descarta la posibilidad de detener toda su actividad nuclear, lo que consideran una “línea roja”.
Araqchi advirtió el viernes a Estados Unidos sobre las “demandas irrazonables e irrealistas”, en respuesta a la solicitud de Witkoff a comienzos de semana para desmantelar por completo el programa nuclear.
Por su parte, los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la República Islámica, han excluido cualquier discusión sobre las capacidades militares y defensivas del país, que incluyen un programa de misiles que genera inquietud en Occidente.
La agencia de noticias oficial IRNA destacó que la influencia regional de Irán, que apoya a grupos antagónicos a Israel como Hamas en Palestina, Hezbollah en Líbano y los rebeldes hutíes en Yemen, se considera una «línea roja».
Antes de que comenzaran las negociaciones entre Estados Unidos y Teherán, Israel subrayó su compromiso de evitar que Irán obtenga tecnología nuclear.

