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Natalia Benjamin y Rafael Hernández bajo custodia tras tiroteo en establecimiento comercial de Verón
VERON, RD.- Un suceso violento sacudió el distrito municipal de Verón-Punta Cana cuando una mujer identificada como Natalia Benjamin, de 24 años, desarmó a un vigilante privado y disparó contra varias personas dentro de una tienda. El incidente ocurrió en el establecimiento comercial Long, ubicado en la concurrida avenida Barceló, provocando escenas de pánico entre los clientes y empleados presentes. Según los reportes preliminares, la agresora logró arrebatarle el arma de reglamento al seguridad Rafael Hernández Hernández, iniciando una ráfaga de disparos de manera imprevista.
Como resultado del ataque, tres personas resultaron heridas y fueron trasladadas de urgencia a centros de salud cercanos para recibir atención médica especializada. Las víctimas han sido identificadas como Carmela Bello Raúl, de 46 años; Mayloveda Pierre, de 23, y Dorcelly Celimat, de 44 años. Aunque inicialmente circularon versiones confusas sobre el estado de gravedad de los afectados, las autoridades confirmaron que los heridos permanecen bajo observación médica mientras se evalúa la evolución de sus lesiones tras el impacto de proyectil.
La intervención de las unidades policiales locales permitió la captura inmediata de Natalia Benjamin, quien fue neutralizada antes de que pudiera causar mayores daños. Asimismo, el vigilante Rafael Hernández Hernández fue detenido para fines de investigación, con el objetivo de determinar las circunstancias exactas en las que permitió ser despojado de su equipo de servicio. Ambos se encuentran bajo custodia del Ministerio Público, entidad que trabaja en la recolección de evidencias y testimonios para presentar los cargos correspondientes ante la justicia.
El evento ha generado una profunda preocupación en la comunidad de Verón, una zona de alto flujo turístico y comercial donde la seguridad privada es un componente esencial de la vida cotidiana. Testigos del hecho describieron momentos de gran tensión, subrayando la rapidez con la que una situación rutinaria de compras se transformó en un escenario de peligro. La administración de la tienda ha manifestado su disposición para colaborar con los peritos policiales, facilitando el acceso a las grabaciones de seguridad que captaron el desarrollo del altercado.
Finalmente, la Policía Nacional ha reforzado la vigilancia en el sector y ha hecho un llamado a la calma mientras concluyen las pesquisas técnicas y balísticas. Este caso pone nuevamente sobre la mesa el debate sobre la capacitación de los cuerpos de seguridad privada y los protocolos de respuesta ante situaciones críticas en espacios públicos. Se espera que en las próximas horas se emita un informe oficial definitivo que esclarezca los motivos detrás de la conducta de la agresora y se formalice el proceso judicial contra los involucrados.

