La magia del DualSense, el mando de PS5 que es 100% filosofía Nintendo

Un cambio generacional en consolas debería significar tanto mejores gráficos como nuevas experiencias. Esas experiencias pueden llegar en forma de videojuegos, pero también con nuevos o mejorados mandos para controlar esos juegos. El DualSense de PS5 es un hardware que sí marca ese cambio generacional y hablamos de sus detalles antes de lanzarnos al análisis de PS5.

Llevamos unos días probando PlayStation 5, la consola de Sony que llegará al mercado Español (y de otros países) el próximo 19 de noviembre. Estamos inmersos en mundos como el de Boletaria de Demon’s Souls, la Nueva York de Spider-Man, los mundos de fantasía de SackBoy a Big Adventure o los otros mundos ya conocidos de los juegos retrocompatibles de PS4.

Y sí, en Spider-Man tenemos novedades visuales como el ray tracing (esa técnica de iluminación que, con diferentes implementaciones, consigue mejorar muchísimo la imagen de un videojuego al hacer que el mundo refleje de forma realista la fuente de luz), en Demon’s Souls tenemos un cambio generacional visual gracias a un apartado gráfico excelente y juegos como Days Gone o Ghost of Tsushima de PS4 mejoran con más resolución o mejor tasa de fps.

Sin embargo, lo que más nos está gustando de la experiencia en estos días es el mando. DualSense se presentó como un mando revolucionario y, aunque realmente no es tan sorprendente si tenemos en cuenta lo que ha hecho Nintendo en el pasado, hay que reconocer que es algo que hace que nos metamos más de lleno en los videojuegos.

Lo han hecho con sus últimas consolas, y es algo que han conseguido gracias a los mandos. Microsoft y Sony se enfocan en la experiencia audiovisual, dando un paso adelante en cada generación para ofrecer máquinas más capaces y potentes para mostrar elementos en pantalla nunca antes vistos, la Gran N se va al lado o puesto y deja al margen esos ‘graficotes’ para apostar por nuevas experiencias.

Ya sorprendieron con el de NES y, aunque el de SNES fue continuista, con el de N64 introdujeron el stick y evolucionaron el concepto con el mando de GameCube. La revolución (el nombre clave de la consola fue, de hecho, Project Revolution) fue Wii con un Wii Controller que parecía un mando de tele y que escondía un altavoz y un sensor de movimiento/infrarrojos para permitirnos controlar los juegos de una manera muy especial.

Con WiiU, directamente, pusieron una pantalla en el centro del mando para replicar la experiencia de Nintendo DS en algunos juegos o para permitirnos jugar en esa pantallita si alguien quería ver el televisor (y es algo que ahora podemos hacer con Console Streaming de Xbox). Y con Switch pusieron en práctica todo lo aprendido durante esos años.

Algo muy especial que tienen los Joy-Con de Switch es la vibración HD, un motor háptico (que en el mundo de los móviles ya conocemos porque es lo que tienen los móviles de gama alta) que permite representar de forma más avanzada la vibración.

Los motores de vibración en los mandos se limitaban a una serie de bobinas que hacían que el mando vibraran. Podía haber diferentes intensidades, pero no era posible hacer que esa vibración simulara un movimiento que recorriera el mando de extremo a extremo.

Xbox dio un paso adelante en esto con el Xbox One Controller al meter vibración en los gatillos, algo que se nota en juegos, sobre todo, de conducción y que, aunque de manera sutil, nos permite sentir mejor los neumáticos y lo que ‘sufre’ el coche en la pista.

Switch fue más allá con los Joy-Con y un motor háptico en cada uno de los mandos que permitía generar una vibración muy especial. Básicamente, parecía que había algo dentro del mando gracias a una vibración adaptable que podía representar desde lo más sutil hasta lo más violento.

Esa es la tecnología que Sony ha implementado en el DualSense de PS5, pero no es la única. Con la consola viene instalado Astro’s Playroom, un excelente juego de plataformas que, además, es una fantástica demo técnica que demuestra el potencial del mando de la consola y que os recomendamos probar porque nos muestra todo lo que puede hacer DualSense, que va más allá de la vibración.

DualSense cuenta con la mencionada vibración háptica, pero también tiene un micrófono al que podemos soplar para generar una reacción en el juego, tiene un altavoz que refuerza algunos sonidos del juego, un panel táctil que responde muy bien y unos gatillos que son una auténtica delicia.

Y es que, además de la vibración, lo más especial de este mando son los gatillos con resistencia adaptable. Dentro del mecanismo de los R2/L2, Sony ha implementado una resistencia que, mediante software, ajusta la dureza del gatillo y su vibración. Hay momentos en los que no cuesta trabajo pulsar el gatillo, pero en otras ocasiones el izquierdo se pondrá más duro o el derecho empieza a vibrar a lo bestia.

Esto es algo que en juegos de conducción puede ser espectacular, pero ya hemos visto una demo de cómo pueden aprovecharlo los desarrolladores en juegos de disparos. Call of Duty Cold War lo hace muy bien. Apuntamos con el L2 y, dependiendo del arma, cuesta más o menos pulsar ese gatillo para apuntar. No es lo mismo apuntar con una pistola que con un lanzagranadas, que pesa mucho más.

También se usa en el R2, el botón de disparo. Este botón presenta una resistencia que simula el gatillo del arma, pero en fusiles automáticos también vibra y se pone más duro a medida que mantenemos el gatillo apretado y vamos “soltando” balas.

Además de esta tecnología, en Astro’s Playroom tenemos que mover el mando para hacer algunas acciones gracias al giroscopio y, como veis, es un mando cargado de tecnología.

Es un mando que en estos primeros días nos está ofreciendo una grata experiencia y que esperemos que los desarrolladores aprovechen al máximo durante mucho tiempo. Y es que, esa es nuestra principal preocupación.

La vibración HD del Joy-Con es fantástica, pero ni la propia Nintendo la ha utilizado más allá de en un par de juegos, por lo que simplemente es una tecnología que está ahí y que hace que los Joy-Con sean carísimos.

Los desarrolladores deben querer utilizar estas tecnologías y esperemos ver, al menos, la vibración mejorada y el uso de los gatillos en todos los juegos first de Sony, pero también deseamos que Sony incentive de algún modo a los desarrolladores third para que saquen provecho al mando.

De momento, además de en los juegos de nueva hornada pensados para PS5, tenemos algunas mejoras en títulos como The Last of Us Parte 2, pero como digo, los desarrolladores deben introducir líneas de código en el software que le digan al mando qué debe hacer a nivel de hardware.

Si lo hacen, puede ser fantástico porque es lo que espero de un cambio generacional. Si no, pues bueno, se quedará como una anécdota de los primeros meses de PS5… y morirá como murió esa vibración HD de Switch.

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