Julio Iglesias conquista a la audiencia hasta sentado

Julio Iglesias conquista a la audiencia hasta sentado

Para cantar al amor y conquistar no se requiere ser joven ni ser el artista del momento. Julio Iglesias es de esas estrellas cuyo brillo no se apaga ni con el paso del tiempo.

El cantautor español de 75 años llegó al escenario de la Arena Monterrey puntual, a las 21:00 horas, como estaba señalado en el boleto.

Desde que entró al templete, en el que seis músicos y tres coristas lo esperaban, se quedó atrás, a un extremo de su baterista sentado en un banco.

De ahí no se movió en todo el show, aunque en un par de ocasiones se puso de pie.

Sin embargo, aunque no hubo un cantante al frente del escenario, su voz llegó a todas partes del recinto. Para tener más de siete décadas de vida, conserva su voz y estilo, ese que conquistó a chicas de todo el mundo hace más de 50 años.

Los aplausos de las 6 mil 100 personas que asistieron al concierto, según cifras de los organizadores, sonaron con fuerza.

Iglesias demostró su amor por la música mexicana al incluir en su setlist éxitos de Ferrusquilla, y del que consideró el más grande compositor de la música en español, José Alfredo Jiménez.

Julio Iglesias

Julio Iglesias llegó muy bien acompañado al escenario. (Agencia Reforma)

Su primera canción fue “Amor Amor”, seguida por una rítmica, “La Gota Fría”.

“Monterrey, ¿cuántas veces he estado yo en Monterrey?”, expresó.

Al momento de contar que a cualquier parte del mundo a donde vaya él canta música mexicana, una persona le lanzó un piropo, e Iglesias respondió con un: “Cállate”.

El coro de la audiencia se escuchó con “Échame a Mí la Culpa”.

“Bravo, México”, expresó el papá de Enrique Iglesias al ver la entrega.

También resultó un deleite escucharlo cantar esos éxitos que lo convirtieron en el cantante de habla hispana más incluyente con más de 300 millones de discos vendidos.

Así llegaron “Me Olvidé de Vivir” y “Hey”, hits que le dieron ese sabor nostálgico a la noche.

Antes de interpretar “Ella”, contó la anécdota de cuando conoció a José Alfredo en un aeropuerto de Guadalajara en 1971.

“Le quise dar un beso y pensé: ‘a la mejor va a pensar que soy maricón, pero no soy maricón’… Pero no tengo nada en contra de los maricones”, comentó mientras se escucharon las risas de los espectadores.

Su gran éxito “De Niña a Mujer”, dedicado a su hija Chábeli, grabado en 1981, le valió una ovación.

“Por eso cuando vuelvo y ustedes me escuchan cantar otra vez,vuelvo con la alegría de saber que aún me siguen queriendo”, comentó el español.

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