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ICE utiliza a un contratista señalado por torturas para localizar a jóvenes migrantes.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE) contrató a una empresa privada para ayudar a encontrar a niños migrantes que llegaron al país sin acompañamiento, según un documento de contratación que menciona The Guardian.
La firma elegida para realizar esta labor, MVM Inc, fue demandada en 2024 por dos padres guatemaltecos junto con sus hijos por «tortura, desaparición forzada y tratos crueles, inhumanos y degradantes» y se le acusa de facilitar la separación familiar. En la demanda, se alega que la empresa trasladó a «miles de menores de sus progenitores» a albergues y centros de detención improvisados.
A pesar de que MVM solicitó que se desestimara la demanda en su contra, afirmando que condenó públicamente la política de separación familiar y alegando que no debería ser responsabilizada por las políticas del Gobierno de Estados Unidos ya que es una entidad privada, el proceso legal por tortura y desapariciones forzadas continúa en un tribunal federal.
Dentro de sus responsabilidades para ICE, la empresa tiene la tarea de localizar a niños no acompañados que fueron liberados de la custodia gubernamental y que se encuentran en las comunidades mientras enfrentan trámites legales en cortes de inmigración. El propósito declarado es llevar a cabo “verificaciones de seguridad y bienestar” de los menores para asegurarse de que asisten a la escuela, están en buen estado y no sufren abusos o son víctimas de tráfico humano, según el contrato.
«Separación familiar a escondidas»
No obstante, un documento interno revisado por The Guardian el año pasado revela que el programa de ‘caza de migrantes’ de Donald Trump lleva a cabo estas operaciones con el fin de deportar a los menores o iniciar procedimientos penales en su contra o en contra de los adultos que los albergan legalmente en el país. Un crítico de este enfoque lo describió en su momento como una «separación familiar a escondidas».
Frente a las críticas, un representante del Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. rechazó la idea de que ICE esté «enfocándose» en menores o que esté realizando arrestos, argumentando que esa narrativa busca «demonizar a las fuerzas del orden». Según su versión, la agencia pregunta a los padres si prefieren ser deportados junto a sus hijos o si desean que el menor quede bajo el cuidado de una persona de confianza que ellos elijan.
El contrato firmado con MVM a mediados de abril tiene una duración de un año. En defensa del programa actual, el Departamento de Seguridad Nacional destacó que los contratistas de MVM no cuentan con poder para hacer cumplir las leyes migratorias y que el objetivo de la iniciativa es proteger a menores en situación de vulnerabilidad de abuso sexual y explotación a través de verificaciones de bienestar.
Aun así, la contratación reabre la discusión sobre la función de empresas privadas en las operaciones relacionadas con niños migrantes y sobre el verdadero propósito de estas visitas en el marco de la política migratoria de Estados Unidos.
