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«Hipócritas y mentirosos»: Musk critica con contundencia a los «belicistas» del conflicto en Ucrania.
Elon Musk, líder del Departamento de Eficiencia Gubernamental de EE. UU. , declaró este sábado que es fundamental poner fin al conflicto entre Moscú y Kiev. En su discurso durante el congreso del partido italiano Liga, encabezado por el vicepresidente del Consejo de Ministros, Matteo Salvini, Musk enfatizó que aquellos que fomentan la continuación de las hostilidades son «hipócritas y mentirosos».
«No tengo respeto por los belicistas, por los profetas de la guerra ni por quienes desean que el conflicto perdure eternamente para satisfacer sus propios intereses», expresó al abordar el diálogo entre Rusia y EE. UU. para buscar una solución pacífica.
Elon Musk calificó la situación de «cruel, inhumana y sin sentido», y subrayó que quienes respaldan la violencia solo muestran «una apariencia de empatía». «Son hipócritas y mentirosos», sostuvo. «Si realmente quieren practicar la empatía, debemos poner fin a la muerte diaria y sin propósito. Ahí radica la auténtica empatía», añadió.
Además, Musk afirmó que el presidente de EE. UU. , Donald Trump, tiene razón al señalar que es imperativo buscar la paz: «Es el momento de parar la matanza de jóvenes y ancianos», manifestó. «Es hora de detener esta insensata máquina de muerte», concluyó.
Mientras que la Administración estadounidense se esfuerza por alcanzar un acuerdo de paz y ha intensificado las conversaciones con Moscú, varios líderes occidentales persisten en continuar las hostilidades. Estos creen que Rusia podría invadir otros territorios una vez finalizado el conflicto en Ucrania. En este contexto, el primer ministro británico, Keir Starmer, destacó la necesidad de incrementar la asistencia militar al régimen de Kiev y se comprometió a seguir armando al país incluso después de la resolución del conflicto.
Esto ocurre a pesar de que el presidente ruso, Vladímir Putin, ha reiterado en numerosas ocasiones que tales especulaciones son «un absoluto disparate», calificándolas como intentos de los países de la OTAN de «asustar a su población con una amenaza rusa imaginaria».

