Heat y Boston se preparan para juego 4 de final del Este

Enojarse funcionó de maravilla para los Celtics de Boston.

Su primera victoria en la final de la Conferencia Este ocurrió dos días después de que Marcus Smart desencadenara una serie de fuertes y emotivos gritos dentro del camerino de los Celtics, todo eso segundos después de que el Heat de Miami se colocara con una ventaja de 2-0 en la serie.

La ventaja ahora es de 2-1, luego de que los Celtics jugaron brillantemente en el tercer juego y tratarán de llevar ese impulso al cuarto juego del miércoles por la noche.

“Siempre he dicho que antes de que veas el arcoíris, tiene que haber una tormenta”, comentó Smart el lunes, hablando públicamente sobre el estallido posterior al segundo juego por primera vez. “Para nosotros, esa fue la tormenta por la que tuvimos que pasar. Encontramos nuestro lugar feliz”.

Ahora es el turno de Miami para encontrar un lugar feliz, aunque un lugar infeliz parecería algo más apropiado. El Heat nunca tuvo la ventaja en el juego 3, se metió en un agujero de dos dígitos por tercer juego consecutivo en esta serie y cuarto consecutivo en general, y debido a una peculiaridad en el calendario ahora puede sentarse y esperar tranquilamente por tres días enteros antes de obtener la oportunidad de expiar lo que salió mal el sábado.

“Hay dos equipos compitiendo entre sí”, comentó Erik Spoelstra, entrenador del Heat. “Así que por más que quieran decir: ‘Sólo se trata de nosotros y tenemos que hacer X, Y y Z’, los Celtics de Boston tienen algo que decir sobre eso. Del mismo modo, cuando ellos están haciendo lo que sea que traten de hacer, nosotros tenemos algo que decir sobre eso”.

La molestia de los Celtics no era un secreto y quedó al descubierto públicamente debido a que unos reporteros que estaban cerca del camerino escucharon la conmoción luego del segundo juego, con Smart que fue el único que encendió la mecha.

El Heat no tuvo una explosión visible o audible luego del tercer juego de la serie, el domingo se dedicó a descansar mental y físicamente, y volvió al trabajo el lunes con una sesión de video, trabajo fuera de la duela y tenía previstas más reuniones por la tarde.

Pero Miami sigue liderando la serie, que es la razón por la cual los Celtics están tratando de presentarse al cuarto juego con la misma agresión con la que lo hicieron en el tercer juego.

“Creo que cada juego es único, así son las cosas. Todos tenemos el mismo calendario”, dijo Brad Stevens, entrenador de los Celtics. “Sabemos que vamos a poder jugar el mejor partido que hemos hecho en el juego 4 de esta serie para tener la oportunidad de ganar. De esa forma funcionan las series. Es la forma en la que funcionan los playoffs. Tienes que ser mejor cada partido”.

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