Estos son los 4 grandes desafíos de los sensores de huellas en los móviles actuales

Pese a su uso generalizado, comodidad y seguridad, los sensores de huellas digitales se siguen enfrentando a grandes problemas que poco a poco se busca resolver.

Se puede decir que actualmente los sensores de huellas dactilares se han convertido en una pieza clave de la vida de muchos gracias a su uso principalmente en los smartphones.

Estos dispositivos biométricos permiten desbloquear móviles, acceder a aplicaciones y realizar pagos con un simple toque.

Sin embargo, detrás de esta aparente simplicidad en la que con un dedo accedes a casi todo, se esconden una serie de desafíos o determinados problemas que han puesto a prueba a los desarrolladores y usuarios por igual.

En este reportaje se van a explorar los principales problemas actuales a los que se enfrentan los sensores de huellas dactilares y cómo la industria ha trabajado—y está trabajando— para superarlos. Desde la seguridad y precisión hasta la usabilidad y la privacidad, se está haciendo frente a los desafíos fundamentales que se han ido creando con la evolución de esta tecnología.

Los 4 grandes problemas de los sensores de huellas

Seguridad y falsificaciones
Uno de los hándicaps más complejos en la implementación de sensores de huellas dactilares es garantizar una seguridad sólida. Los avances en tecnología han llevado a la creación de sensores más rápidos y eficientes, pero también han hecho que los intentos de falsificación sean más sofisticados y complejos de resolver.

Los delincuentes, motivados por el deseo de burlar la seguridad, han desarrollado técnicas como la impresión en 3D de huellas dactilares falsas y la recreación de huellas con materiales sintéticos.

La industria ha respondido a este desafío incorporando algoritmos de aprendizaje automático y tecnologías avanzadas de reconocimiento de patrones. Estos sistemas inteligentes pueden detectar y bloquear intentos de fraude mediante el análisis de características únicas de la huella dactilar.

Asimismo, la combinación de sensores de huellas con otros métodos biométricos, como el reconocimiento facial, ha demostrado ser una solución efectiva para elevar el nivel de seguridad y reducir el riesgo de hackeos.

Precisión y fiabilidad
Los usuarios han experimentado grandes problemas con sensores que no responden correctamente, dificultando el desbloqueo de sus dispositivos o el acceso a las aplicaciones. Además, factores como la humedad, la suciedad o incluso pequeños cortes en los dedos pueden afectar la lectura de las huellas, generando una experiencia que no corresponde con lo esperado.

Para enfrentarse a este problema, los fabricantes han invertido en la mejora de la calidad y calibración de los sensores. La incorporación de algoritmos inteligentes que aprenden y se adaptan al comportamiento de los usuarios ha sido clave para aumentar la precisión en la identificación de huellas.

Además, el desarrollo de sensores más resistentes al agua y la suciedad ha facilitado resolver estos desafíos al mejorar esta tecnología.

Privacidad y protección de Datos
La creciente preocupación sobre la privacidad y protección de datos también ha llegado a la adopción de sensores de huellas. Los usuarios temen que estas puedan ser utilizadas de manera malintencionada o caer en manos equivocadas.

La posibilidad de que estas huellas biométricas sean vulnerables a la suplantación de identidad o el acceso no autorizado a información personal ha generado grandes dudas entre la población.

Por ejemplo, en 2019, ciberdelincuentes accedieron a una base de datos biométrica, exponiendo 28 millones de registros, incluidas las huellas dactilares de más de un millón de personas. Otra información expuesta incluyó datos de huellas dactilares, fotos faciales de usuarios y nombres de usuario y contraseñas.

Samsung en 2022 confirmó que sufrió una brecha de seguridad en la que los piratas informáticos robaron y expusieron 200 gigabytes de datos confidenciales. TechCrunch informó que la filtración incluía algoritmos para operaciones de desbloqueo biométrico para sus dispositivos.

Para hacer frente a esta preocupación, se han implementado mecanismos de seguridad y encriptación avanzados que protegen las huellas almacenadas en los dispositivos. Algunos sensores de huellas también han adoptado el enfoque de “huella en el dispositivo”, lo que significa que la información biométrica nunca sale del dispositivo y se mantiene en un entorno completamente seguro y protegido.

Asimismo, la legislación sobre privacidad y protección de datos ha impulsado prácticas más transparentes y responsables por parte de las empresas que utilizan esta tecnología.

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