El yaniqueque, más que un alimento, es una fuente de ingresos

El yaniqueque, más que un alimento, es una fuente de ingresos

La mayoría de los negocios informales sobrepasan el nivel de ingreso de muchos profesionales dominicanos

Lo que en República Dominicana se conoce como yaniqueque tiene diversas referencias y hay muchas formas de consumirlo. En principio era sólo un disco redondo de harina de trigo frita.

Desde hace décadas forma parte de la cultura alimenticia de los dominicanos. No hay una fecha exacta, pero han transcurrido más de cuatro décadas desde que, probablemente por la explotación del turismo en el país, este alimento comenzó a ser rellenado con carnes, queso, vegetales, jamón y huevo.

Lo que sí es irrefutable es que muy pocos dominicanos se resisten a probarlo en algunas de sus presentaciones. Su alta demanda entre la población, principalmente entre quienes buscan una comida rápida y fácil de llevar o de consumir en un ambiente de informalidad, ha generado una serie de negocios que dan el sustento diario a miles de dominicanos.

El yaniqueque como sustento
Este negocio se ha convertido en una microempresa muy popular, generadora de empleos y recursos para miles de familias, pero que, además, no requiere de alta inversión para instalarse.

Las estadísticas establecen que hay un alto índice de informalidad en el mercado laboral dominicano. Según el Banco Central, de los 4,200,000 empleos que existen, más de 2,150,000 se encuentran en la informalidad, es decir, un 51%. Una de las principales preocupaciones es que estos no reciben los beneficios laborales que otorga el Sistema Dominicano de Seguridad Social a los trabajadores formalizados.

De acuerdo a las estadísticas de organismos oficiales como el Consejo Nacional de Promoción y Apoyo a la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Promipyme) y el Banco Adopem, alrededor del 20% de los empleos informales, o sea, 430,000 trabajadores, se dedican al servicio, sector en el que están los puntos ambulantes de venta de comida rápida.

El periódico elDinero ha querido conocer más de cerca a algunos de sus principales actores. En esta ocasión la protagonista es Chabela, una madre soltera que desde hace 11 años decidió emprender este negocio. A pesar de los obstáculos que tuvo que superar en los primeros meses, logró posicionar su pequeña empresa, en la avenida Charles Sumner del sector Los Praditos, en el Distrito Nacional.

Ella es una mujer luchadora, dedicada por completo al trabajo con el cual ha mantenido a su familia sola y que debido a la poca ayuda que tiene, solo trabaja hasta las 12 del mediodía. Hasta esa hora, Elízabeth Ramos, nombre real de Chabela, vende un promedio de 400 rellenos o empanadas, cuyos precios dependerán de los ingredientes contenidos en su preparación.

Explica que, con dos ingredientes, que podrían ser pollo y queso, el producto cuesta RD$40.00; con tres ingredientes su precio sube a RD$50 y RD$60, aunque puede llegar a los RD$75 por un relleno completo, es decir, el que contiene pollo, res, huevo, jamón y queso. La más económica cuesta RD$25 con un solo ingrediente.

Para la elaboración de sus productos y para que nunca le falten insumos, Chabela compra al por mayor: 200 libras de pechuga de pollo a RD$80 cada una, equivale a RD$16,000; por 200 libras de res a RD$95, debe pagar RD$19,000; 600 huevos que le salen a RD$5.50 cada uno, paga RD$3,300.

Ramos vende alrededor de 400 rellenos por un precio promedio de RD$40, equivalente a RD$16,000 diarios, sumando al mes RD$384,000. A esto se le debe agregar los ingresos por venta de jugos, que cuestan RD$30 y RD$40 y sus ventas diarias llegan a los ocho galones de jugos, es decir, unos de 100 vasos en toal. Lo que representa ingresos por RD$3,500 a RD$4,000 durante seis días a la semana, es decir, una venta bruta de RD$91,000 pesos mensuales. Entre los jugos y los yaniqueques, esta microempresa genera alrededor de RD$475,000 cada mes.

Chabela paga en salarios RD$37,000 mensual, en harina invierte RD$89,700 al mes, lo que sumado a los gastos de otros insumos como aceites, carnes y sazones, alcanza unos RD$260,000 pesos. Las ganancias netas de este pequeño negocio llegan hasta los RD$215,000 mensuales, lo que representa un 45%.

Ramos, tiene previsto aumentar el precio de sus “rellenos” a partir del próximo 30 de septiembre, debido al alza de todos los productos que utiliza en su negocio. “Todo está más caro. La libra de pollo que yo compraba a RD$60 y RD$65 ahora cuesta RD$80; la carne de res está a RD$95 la libra, el cátchup está muy caro, la barra de queso de seis libras, que costaba RD$550, ahora cuesta RD$600, o sea, $50 pesos más caro. Todo anda por las nubes”, afirma Chabela.

Buenos productos
Elízabeth Ramos sostiene que los productos que utiliza son de alta calidad porque para ella eso es muy importante. “Yo trato siempre de comprar lo mejor. Si es pollo, sólo compro pechuga y la carne de res molida debe ser la mejor que haya; los vegetales son orgánicos y siempre frescos”, aseguró.

Aunque para la señora Chabela el negocio avanza bien, cree que no está mejor por el mal manejo de las finanzas.

Al igual que la señora Chabela, miles de hombres y mujeres se dedican a la venta de los populares yaniqueques rellenos o empanadas, lo que se ha convertido en su fuente de ingresos, permitiéndoles llevar alimentos y cubrir necesidades básicas que demanda una familia.

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