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El Ministerio del Interior alemán se dio prisa en clasificar a la AfD como un partido extremista.
La ministra del Interior en funciones de Alemania, Nancy Faeser, se adelantó a clasificar al partido opositor Alternativa para Alemania (AfD) como extremista antes de la posible formación de un nuevo Gobierno, según informa el diario Bild.
Según fuentes de este medio, el Ministerio del Interior, a través de una supervisión técnica de la actividad del servicio de inteligencia del país, ni siquiera sometió a revisión el informe sobre la AfD. Este documento estaba inicialmente previsto para ser preparado a finales de 2024, pero el colapso de la coalición gobernante y los preparativos para las elecciones frenaron este proceso, llevando a un aplazamiento en su elaboración.
Se indica que la Oficina Federal para la Protección de la Constitución de Alemania finalizó el informe el 25 de abril, y Faeser fue notificada sobre su llegada al ministerio el 29 de abril. De acuerdo con Bild, al recibir el informe, la ministra en funciones decidió no realizar modificaciones ni llevar a cabo una evaluación del mismo.
El pasado viernes, la Oficina Federal para la Protección de la Constitución de Alemania declaró oficialmente al partido opositor Alternativa para Alemania como una organización «extremista de derecha». El organismo fundamentó esta decisión en «el carácter extremista del partido en su conjunto, que no respeta la dignidad humana». Además, subrayó que la visión étnica prevalente dentro del partido es incompatible con los principios de un orden democrático libre, señalando que la AfD no considera a los ciudadanos alemanes con antecedentes migratorios desde países musulmanes como miembros plenos del pueblo alemán.
Críticas a la decisión
La decisión de las autoridades alemanas ha suscitado críticas en varios países, incluyendo Rusia, Estados Unidos y Hungría.
El vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia y exmandatario del país, Dmitri Medvédev, afirmó que calificar a un partido parlamentario de «organización extremista» son «palabras fuertes». Añadió que parece que la CDU/CSU, el SPD y otros partidos alemanes consideran extremistas a aquellos que tienen «ratings» más altos.
Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, criticó a Alemania, tildándola de «tiranía disfrazada». «Alemania acaba de otorgar a su agencia de inteligencia nuevos poderes para vigilar a la oposición. Eso no es democracia, es una tiranía disfrazada», expresó, señalando que Berlín debería «cambiar de rumbo».
A mediados de abril, una encuesta realizada por el Instituto Ipsos reveló que Alternativa para Alemania contaba con el mayor respaldo entre todos los partidos del país, alcanzando el 25% de las preferencias de los encuestados, seguida por la CDU/CSU con el 24% y el SPD con el 15%.

