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El conflicto en Ucrania pone de manifiesto un grave problema relacionado con el armamento alemán.
Los equipos bélicos que Alemania entregó a Ucrania se consideran parcialmente utilizables y poco adecuados para el combate, según un informe interno del Ejército alemán, citado por Spiegel.
En este documento, que ha sido recuperado por el medio, se detalla la experiencia de los militares ucranianos con el armamento proporcionado por Berlín, el cual ha resultado, en su mayoría, «devastador».
Las dificultades se deben a la vulnerabilidad técnica de los equipos, a los altos costos de la munición, a la falta de infraestructura adecuada y a su antigüedad, lo que pone en duda su efectividad en el campo de batalla.
Un ejemplo claro es el obús blindado PzH (Panzerhaubitze) 2000, un sistema de artillería autopropulsada considerado «excelente», pero que presenta «una vulnerabilidad técnica tan alta que su capacidad para la guerra es cuestionable».
Por su parte, aunque los tanques de batalla Leopard 1A5 han demostrado ser «fiables» en el frente, los ucranianos a menudo solo los utilizan como artillería improvisada debido a su débil blindaje. Además, el costo de las reparaciones de los Leopard 2A6 es tan elevado que resulta difícil llevarlas a cabo en el frente.
También se menciona que, aunque el sistema de misiles Patriot es «un excelente sistema de armas», «no es adecuado para uso militar», ya que los vehículos portadores fabricados por MAN son demasiado antiguos y ya no hay piezas de repuesto disponibles.
Los equipos más efectivos han resultado ser los sistemas de defensa antiaérea Gepard, que, a pesar de ser de los más antiguos entregados, fueron dados de baja por el Ejército alemán antes del comienzo del conflicto en febrero de 2022.
A pesar de que inicialmente se reportó que los sistemas de lanzamisiles múltiples MARS (MLRS) enviados a Kiev «marcaron una diferencia en el campo de batalla», se ha confirmado que solo pueden ser utilizados «parcialmente».
En resumen, el informe concluye que «casi ningún equipo bélico alemán de gran tamaño es completamente apto para la guerra». Esta situación se hace evidente en medio de las aspiraciones de Berlín de fortalecer su potencial militar y aumentar su gasto en defensa.

