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Crisis electoral en Perú: El Jurado Nacional definirá quién acompaña a Keiko Fujimori en el balotaje
La incertidumbre política se ha apoderado de Perú este 17 de abril de 2026. Con más del 93% de las actas escrutadas, la definición de quién enfrentará a la derechista Keiko Fujimori en la segunda vuelta de junio depende ahora de la justicia electoral, debido a un empate técnico y a miles de actas bajo observación.
Los puntos clave del conflicto electoral:
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Empate técnico por el segundo lugar: La disputa es milimétrica entre el candidato de izquierda Roberto Sánchez (11.97%) y el ultraderechista Rafael López Aliaga (11.93%). Fujimori lidera el conteo con un 17.06%, asegurando su lugar en la segunda vuelta.
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5,800 actas en disputa: La clave de la elección reside en más de 5,800 actas impugnadas o con observaciones que deben ser revisadas por los jurados electorales. Estas actas contienen supuestas inconsistencias que podrían inclinar la balanza hacia cualquiera de los dos candidatos.
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Denuncias de fraude: López Aliaga ha denunciado irregularidades y un supuesto fraude, llegando incluso a ofrecer recompensas económicas a funcionarios por pruebas, aunque luego retiró dicha oferta. Por su parte, Roberto Sánchez ha pedido respeto por el «voto rural y andino», asegurando que su ventaja de unos 5,000 votos se mantendrá.
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Respaldo internacional: A pesar de la crispación interna y los retrasos en la apertura de mesas, las misiones de observación internacional han calificado el proceso como transparente y creíble, descartando las acusaciones de fraude sistemático.
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Complejidad del escrutinio: La lentitud del conteo se debe a una papeleta histórica con 35 candidatos presidenciales y cinco elecciones simultáneas, lo que ha generado un volumen de datos y observaciones sin precedentes para el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
Lo que viene: La justicia electoral peruana tiene ahora la responsabilidad de procesar las impugnaciones. Mientras tanto, el país se mantiene en vilo, dividido entre el modelo de izquierda propuesto por Sánchez y la opción conservadora de López Aliaga, en lo que se considera la elección más fragmentada y compleja de las últimas décadas en Perú.
