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Claudia Sheinbaum niega crisis diplomática con España: «Nunca la ha habido»
En declaraciones ofrecidas este 18 de abril de 2026, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, desestimó las versiones que apuntan a una ruptura o crisis profunda en las relaciones bilaterales con España. A pesar de los recientes roces protocolarios y las posturas divergentes sobre el pasado colonial, la mandataria enfatizó que la relación entre ambos países se mantiene en un plano de respeto y continuidad institucional.
Puntos clave de la declaración:
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Relación económica intacta: Sheinbaum subrayó que los flujos de inversión española en México y el intercambio comercial no se han visto afectados por las diferencias políticas. Aseguró que España sigue siendo uno de los socios estratégicos más importantes para la economía mexicana.
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El factor cultural y social: La presidenta destacó los lazos inquebrantables entre ambos pueblos, mencionando que la relación va más allá de los gobiernos de turno. «La relación con el pueblo español es de hermandad», afirmó, minimizando el impacto de las tensiones diplomáticas en la vida cotidiana y empresarial.
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Respeto a la soberanía: Aunque reconoció que existen puntos de vista distintos —especialmente en lo que respecta a la solicitud de perdón por la Conquista que marcó el inicio de este distanciamiento—, insistió en que esto no equivale a una «crisis», sino a un ejercicio de soberanía y memoria histórica por parte de México.
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Sintonía con el gobierno de Sánchez: A pesar de los momentos de tensión, la administración mexicana ha mantenido canales de comunicación abiertos con el gobierno de Pedro Sánchez, enfocándose en temas de cooperación internacional, cambio climático y desarrollo regional.
Contexto: Estas declaraciones buscan calmar las aguas tras semanas de especulaciones sobre un posible «congelamiento» de las relaciones tras la ausencia de representación española de alto nivel en eventos oficiales recientes. Con este mensaje, Sheinbaum intenta proyectar una imagen de estabilidad y pragmatismo, priorizando la agenda económica y de cooperación por encima de las disputas simbólicas.

