![]()
Casi la mitad del petróleo mundial ya sale de América
En el contexto de la guerra entre Estados Unidos e Irán, el bloqueo del estrecho de Ormuz y los ataques cruzados contra la infraestructura energética de Oriente Medio, la oferta mundial de petróleo se ha reducido drásticamente, provocando una fuerte escasez y un aumento de los precios del crudo.
En medio de estos cambios, el continente americano se está convirtiendo en el nuevo líder mundial de la producción petrolera.
Aunque este liderazgo podría ser temporal, también refleja un desplazamiento más profundo del centro de gravedad de la industria energética desde Oriente Medio.
Casi la mitad de la producción petrolera
El crecimiento de la producción responde a varios factores.
En primer lugar, la revolución del petróleo de esquisto convirtió a Estados Unidos en el mayor productor mundial.
En el 2008, el país producía cerca de 5 millones de barriles diarios, mientras que este año la cifra se ha acercado a los 13 millones.
Pero el aumento de la producción no se limita a Estados Unidos.
En Brasil, la producción alcanzó en junio un máximo histórico, aumentando aproximadamente un 19 % interanual, hasta 4,5 millones de barriles diarios.
Una tendencia similar se observa ahora en Canadá.
En diciembre del 2025, su producción alcanzó un récord de 5,64 millones de barriles diarios.
En conjunto, los países del continente americano producen actualmente unos 39,5 millones de barriles diarios de crudo y otros derivados del petróleo, señala Bloomberg.
A esto se suman otros 2,5 millones de barriles diarios de etanol y biodiésel, que normalmente también se incluyen en el volumen total de producción petrolera.
En total, son unos 42 millones de barriles diarios, más que en cualquier otra región del mundo, incluido Oriente Medio.
El continente representa ahora casi el 40 % de la producción mundial de crudo, mientras que, en marzo, durante la fase más grave de la crisis en Oriente Medio, llegó a alcanzar el 45 %.
Un crecimiento acelerado
Sin embargo, el volumen de producción no es el único factor relevante. También importa el ritmo al que está creciendo.
Los países americanos producen actualmente unos 1,6 millones de barriles diarios más que hace un año y 3,2 millones más que en el 2024, según estima Bloomberg.
Cinco países concentran la mayor parte de este aumento: Estados Unidos, Canadá, Brasil, Guyana y Argentina.
A ellos se ha sumado Venezuela durante este año.
Según el analista energético Javier Blas, para finales del 2027 Brasil y Canadá producirán conjuntamente más petróleo que Arabia Saudita, mientras que Guyana alcanzará un nivel de producción comparable al de Libia.
Brasil también prepara una importante expansión de su sector petrolero.
La compañía estatal Petrobras tiene previsto completar 11 unidades flotantes de producción, almacenamiento y descarga en Búzios, un gigantesco yacimiento de petróleo presalino situado en la cuenca de Santos.
El mapa mundial del petróleo ya ha cambiado mucho más de lo que generalmente se percibe.
Según Blas, la crisis en Oriente Medio hará que cada vez más inversiones se dirijan hacia nuevos proyectos en América, impulsando aún más la producción y desplazando progresivamente el centro de gravedad de la industria hacia el hemisferio occidental.
Un nuevo centro energético
En este contexto, Semafor señala que China ya está aprovechando el nuevo cambio energético.
Durante los últimos meses, Pekín compró casi la mitad de las exportaciones petroleras de Brasil y alrededor del 8 % de las de Guyana.
El medio sostiene que está surgiendo una nueva generación de países petroleros latinoamericanos capaces de convertirse en un contrapeso a la OPEP y que Estados Unidos no puede permitirse ignorar esta tendencia.
Además, los productores del continente cuentan con una ventaja estratégica: sus exportaciones no dependen de atravesar estrechos peligrosos como el de Ormuz, lo que podría aumentar todavía más su importancia para el mercado mundial en un contexto de creciente inestabilidad geopolítica.

