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BOLIVIA EN LLAMAS: RODRIGO PAZ CUMPLE DOS MESES DE GOBIERNO BAJO EL ASEDIO DE PROTESTAS Y BLOQUEOS NACIONALES
Este 10 de enero de 2026, el presidente boliviano Rodrigo Paz alcanza sus primeros 60 días en el poder enfrentando una crisis de gobernabilidad que amenaza con paralizar el país por completo:
El detonante: Petróleo y Decretos Supremos
La luna de miel de Paz fue inexistente. La agenda de los últimos días ha estado marcada por un rechazo frontal a las políticas extractivistas y económicas del Ejecutivo:
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Guerra por el Crudo: Organizaciones sociales y comunidades indígenas han manifestado su rechazo absoluto a un nuevo proyecto de exploración petrolera que el gobierno considera vital para la economía, pero que los locales ven como una amenaza a sus territorios y recursos naturales.
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Decretos de la Discordia: Las críticas a dos decretos supremos clave han encendido la chispa de la indignación. El sector sindical y los movimientos sociales exigen su derogación inmediata, acusando al gobierno de favorecer intereses privados sobre los colectivos.
Bloqueos y «Revolución Nacional»
La tensión ha escalado de las palabras a las acciones en las carreteras bolivianas:
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Ruptura del Diálogo: Los principales sindicatos del país rompieron formalmente el diálogo con la administración de Paz tras la negativa de este a modificar el polémico decreto 5503 (relativo al subsidio de combustibles).
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Amenaza de Alzamiento: Los líderes sindicales han llamado a una «revolución nacional» y mantienen bloqueos en numerosas rutas nacionales, lo que ya empieza a generar desabastecimiento en las principales ciudades.
Un escenario de fragmentación
Mientras Rodrigo Paz intenta estabilizar el país, el vicepresidente Edmand Lara ha dado un paso sorprendente al anunciar un proyecto de ley para frenar los decretos del propio presidente, evidenciando una fractura profunda dentro del mismo gobierno. A esto se suma el factor internacional: la caída de Maduro en Venezuela ha dejado a los movimientos de izquierda en la región en un estado de alerta y reconfiguración que complica aún más el panorama para el mandatario boliviano.

