![]()
Durante una intervención en el programa Visión RDN, conducido por el periodista Ariel Lara, el científico e investigador Federico Velásquez ofreció una explicación sobre la anomalía de la gravedad en el Polo Magnético en 2026, ubicado en Polo, Barahona. El especialista detalló las causas físicas que generan el célebre efecto óptico y gravitatorio donde los vehículos en punto muerto parecen ascender por la pendiente, relacionando la densidad de las masas rocosas del suroeste con la Fosa de los Muertos y el monitoreo de fallas tectónicas en la República Dominicana.
Alteraciones en mediciones topográficas y la Fosa de los Muertos
Velásquez sostuvo que las mediciones de altura en la zona de Barahona suelen presentar discrepancias en plataformas globales debido al uso de teodolitos tradicionales, instrumentos cuya plomada responde directamente al campo gravitatorio local. Cuando existen masas de roca de alta densidad en el subsuelo, la dirección de la gravedad se desplaza ligeramente, generando distorsiones en los ángulos topográficos.
Según las explicaciones presentadas durante la entrevista:
-
Efecto de la Fosa de los Muertos: La depresión marina situada al sur de Barahona alcanza profundidades de hasta 5.5 kilómetros bajo el nivel del mar. La masa rocosa contigua de más de 600 metros de elevación genera un gradiente de densidad que altera la atracción gravitatoria en puntos específicos de la carretera.
-
Pruebas de refracción y visuales: Observaciones de campo realizadas con referencia a la Laguna del Rincón demuestran que el comportamiento de los objetos en la vía —como vehículos en neutro o pelotas que Ruedan en sentido inverso— responde a una anomalía geofísica real combinada con inclinaciones del terreno.
-
Mediciones astronómicas: Investigaciones previas requirieron alineaciones con la Estrella Polar para corregir los márgenes de error que imponen las desviaciones de la gravedad sobre los equipos niveladores convencionales.
Pronóstico sobre actividad sísmica y comportamiento de las fallas
Respecto al riesgo de movimientos telúricos en el territorio nacional, el investigador analizó la interacción entre la Placa del Caribe y la Placa Norteamericana, así como el historial del gran sismo de 1946 en la Bahía Escocesa (magnitud 8.1).
Apoyado en análisis cosmobiológicos y modelos de ciclos geológicos, Velásquez descartó la ocurrencia de terremotos de gran magnitud (superiores a 6.0 o 7.0 en la escala de Richter) en la República Dominicana durante los próximos cinco a seis años. Indicó que la liberación constante de energía mediante eventos menores de magnitud 3.0 a 5.0 en las fallas internas contribuye a mantener la estabilidad tectónica regional.
¿Consideras que el Polo Magnético de Barahona debe ser aprovechado con mayor énfasis como centro de investigación científica y atractivo turístico?
Te puede interesar: Noticias sobre ciencia, geología, prevención de sismos y medio ambiente en RD

