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Santo Domingo. – El juez del Juzgado de la Instrucción del Distrito de Barahona, Daniel Medina, ha declarado en rebeldía a Lionny Sepúlveda Feliz, quien está acusado, junto a otros, de formar parte de una red de narcotráfico compuesta por familias narcotraficantes que dominaban el tráfico y la distribución de drogas en Barahona.
La decisión del magistrado se debió a la incomparecencia del imputado ante el tribunal, lo que obligó a reprogramar la audiencia preliminar para el 6 de mayo, donde se espera iniciar el proceso judicial en relación con los implicados en el caso conocido como Caimán. Además, se otorgó más tiempo a los abogados de los acusados para que pudieran estudiar el expediente y preparar sus defensas, atendiendo así las solicitudes de los juristas.
Con la declaración en rebeldía, el Ministerio Público, junto a agentes policiales, tiene la facultad de arrestar a Sepúlveda Feliz y presentarlo ante el juez, quien podría levantar su estatus de rebeldía si este no se presenta de forma voluntaria.
El Ministerio Público ha presentado cargos en los que solicita que los imputados sean llevados a juicio. La red criminal, que incluye a miembros de familias narcotraficantes, está formada por Malbin Martínez Feliz, Geise Feliz Pérez, Wilkins Joel Cuevas Ferreras, Wilmer Joel Cuevas Florián, Welingtón Ford Garo, Jerbison Bernabé López, Máximo Manuel Cuevas Pérez, Carlos Manuel Cuevas Pérez, Gloria Elena Cuevas, Rafael Marcelo Saldaña Cuevas, Yesenia Florián Feliz y Lionny Sepúlveda Feliz, siendo este último quien se encuentra en rebeldía.
Los acusados enfrentan cargos de asociación de malhechores y tráfico de drogas, entre otros delitos. En su denuncia, el órgano acusador sostiene que esta estructura tenía su base de operaciones de narcotráfico en Barahona, y que sus miembros desempeñaban un papel crucial en el aumento de la delincuencia y en el deterioro de la salud pública en dicha región, así como en las provincias de Peravia y Pedernales.
La red criminal del caso Caimán empleaba diversas logísticas para movilizar grandes cargamentos de narcóticos utilizando lanchas de fabricación artesanal, conocidas como GoFast, que operaban en el suroeste de la República Dominicana y que posteriormente eran enviadas a Estados Unidos, Puerto Rico y Europa.
Desde diciembre de 2021, esta organización logró transportar, por separado, alrededor de 28 toneladas de cocaína al año, lo que representa miles de millones de dólares que se invertían en las operaciones de grandes narcotraficantes conocidos como «Capos de las Drogas».
En el expediente se mencionan como integrantes de una red criminal a los privados de libertad Juan Alberto Díaz Valdez, Miguel Ángel Carrasco Mejía, Gardy Sánchez, así como a los venezolanos Pablo José Mavo León y Oswaldo José Colina, todos ellos recluidos en las cárceles públicas de Bani y Barahona, respectivamente.

