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🌍 EE.UU. rechaza la oferta de Nicolás Maduro de dejar el poder tras una transición de dos a tres años
Estados Unidos rechazó una propuesta presentada por Nicolás Maduro en la que planteaba abandonar el poder únicamente después de un periodo de transición que podría extenderse entre dos y tres años. Según reveló The New York Times, la iniciativa surgió en el marco de conversaciones indirectas autorizadas por la administración de Donald Trump, en medio de uno de los momentos de mayor presión internacional contra el régimen venezolano.
De acuerdo con fuentes citadas, Maduro ofrecía permanecer como presidente durante un lapso “controlado” en el que se organizarían nuevas estructuras políticas y se definiría un mecanismo de sucesión. Sin embargo, la Casa Blanca consideró que aceptar esa fórmula significaría prolongar la crisis y permitir que el chavismo reorganizara sus fuerzas sin compromisos verificables sobre elecciones libres, restitución de derechos o liberación de presos políticos.
Washington calificó la propuesta como insuficiente y poco creíble, señalando que cualquier transición debe comenzar con la salida inmediata del mandatario y la instalación de un gobierno provisional con supervisión internacional. Funcionarios estadounidenses sostienen que Maduro busca “ganar tiempo”, mientras la presión militar, económica y diplomática aumenta alrededor de Venezuela.
El rechazo ocurre en un contexto en el que Estados Unidos ha intensificado la presión de manera combinada: movimientos de la Marina en el Caribe, operativos de inteligencia orientados a desarticular redes financieras del régimen y advertencias directas a los aliados regionales de Caracas. Analistas señalan que este escenario convierte la oferta de Maduro en un intento de evitar mayores represalias, sin renunciar realmente al control del poder.
Aunque la posibilidad de una negociación formal no está descartada, Washington insiste en que cualquier acuerdo debe partir de un compromiso claro, verificable e inmediato que garantice la apertura democrática. El caso vuelve a colocar a Venezuela en el centro del debate geopolítico hemisférico.

