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⚠️🇧🇴 “LA URGENCIA DE DESMONTAR EL NARCOESTADO EN BOLIVIA: Sin acción, la democracia se hunde”
La Bolivia que hoy hereda el gobierno de Rodrigo Paz Pereira se describe en los análisis más rigurosos como un “narcoestado plurinacional”: un sistema en el que la Constitución, las leyes y los órganos estatales han sido diseñados o cooptados para proteger el narcotráfico, el terrorismo y la impunidad.
Este fenómeno se manifiesta no solo en la producción descontrolada de cocaína, sino también en la debilidad del sistema judicial, la falta de independencia de las instituciones y la normalización del crimen organizado como parte del entramado político-económico.
El autor de la opinión plantea que la dimensión del problema exige una respuesta inmediata y estructural, no solo políticas de contención: solo desmontando lo que ya está incrustado —leyes, redes, mafias y complicidades— se podrá recuperar la senda republicana y la legitimidad del Estado.
Una parte clave de ese desmontaje implica reformar el sistema legislativo y judicial y restablecer verdaderas contralorías, porque el entramado actual “garantiza la impunidad y reproduce el poder del crimen”. De lo contrario, Bolivia seguirá siendo un espacio de tránsito o refugio del narcotráfico internacional.
El reto no es menor: se requiere voluntad política, respaldo internacional, transparencia financiera, y sobre todo cambiar la narrativa de Estado plurinacional como idealista hacia un marco efectivo de Estado de derecho. La paciencia se agota cuando la actividad criminal gana espacio público y erosiona la confianza ciudadana.
En este contexto, el nuevo gobierno tiene una ventana de oportunidad para posicionar a Bolivia en una nueva dirección: libre del narcotráfico activo, silencioso o encubierto. Pero la falta de acción clara pondría en riesgo no solo la gobernabilidad, sino la posibilidad misma de un sistema democrático funcional.

