![]()
La meditación sobre el Evangelio de hoy en la Palabra de Dios diaria nos invita a hacer un alto en la rutina para confrontar el tiempo, la brevedad de la vida y la pregunta fundamental que Cristo dirige a cada persona. A través de la guía del Padre Francisco Javier Rebollo León sda, los textos litúrgicos para este viernes 25 de septiembre de 2026 guían a la comunidad católica en una jornada de oración, discernimiento y compromiso espiritual.
Liturgia de la Palabra: todo tiene su momento bajo el cielo
Las lecturas bíblicas de este Viernes XXV del Tiempo Ordinario abordan con hondura la providencia divina y el paso del tiempo en la experiencia humana.
Primera Lectura: Eclesiastés 3, 1-11
El célebre pasaje del libro del Eclesiastés proclama que hay un momento determinado para cada asunto en la tierra: «un tiempo de nacer y un tiempo de morir… un tiempo para hablar y un tiempo para callar». El autor sagrado recuerda que Dios lo hace todo bien a su debido tiempo, aunque el hombre no pueda abarcar la totalidad de la obra divina desde el principio hasta el fin.
Salmo Responsorial: Salmo 143
Bajo el lema «Bendito sea el Señor, mi fortaleza», el salmista profesa su confianza inquebrantable en Dios como roca firme, escondite seguro y escudo. Reconoce al mismo tiempo la fragilidad de la condición humana, comparando los días del hombre con un soplo o una sombra pasajera.
El Santo Evangelio: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?»
El pasaje según San Lucas (Lc 9, 18-22) sitúa a Jesús en oración a solas antes de dirigirse a sus discípulos. Tras indagar sobre lo que la multitud comenta de su persona, el Señor plantea la interrogante directa que define la fe de todo creyente:
«Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?»
Simón Pedro toma la palabra para declarar en nombre de la comunidad: «El Mesías de Dios». Acto seguido, Jesús les exige guardar silencio y les anuncia por primera vez la vía de la Cruz: la necesidad de que el Hijo del hombre padezca, sea desechado, ejecutado y resucite al tercer día.
Refugio y devoción en el cotidiano
Mediante la plataforma Palabra de Dios Diaria, los fieles pueden seguir en detalle el orden del Misal Romano, acceder a las oraciones sobre las ofrendas y consultar las orientaciones de la Misa para alimentar la Lectio Divina en el ámbito familiar o parroquial.
La contemplación de estas lecturas anima a vivir con serenidad cada etapa de la vida, reconociendo que los tiempos están en manos del Creador y que el seguimiento a Jesús implica asumir el misterio de la Pasión para participar de su gloria.
¿Cómo respondes en tu vida cotidiana a la pregunta de Jesús sobre su identidad? Comparte tu reflexión en los comentarios.
👉 Te puede interesar: Noticias sobre fe, reflexiones bíblicas y liturgia católica en República Dominicana

