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Esta hormona se convierte en elmejor compañero del organismo para reducir peso, y aquí te mostramos cómo puedes estimularla.
Cuando decidimos adelgazar, comúnmente se nos vienen a la mente dos ideas simples: reducir la cantidad de comida y ser más activos. No obstante, esto puede resultar difícil para muchas personas. Poco se sabe de que hay una hormona que se genera de forma natural en nuestro organismo y que puede ser activada mediante fármacos, la cual tiene la capacidad de ayudar a gestionar el peso corporal.
El péptido, parecido al glucagón tipo 1 o GLP‑1, es una sustancia hormonal natural que se genera en los intestinos después de comer y que colabora en el control del proceso de la digestión, facilitando tanto la digestión como el metabolismo.
Su mecanismo y cómo activarla
GLP‑1 disminuye el deseo de comer y la cantidad de alimentos consumidos al intervenir en el sistema nervioso, estimulando nervios vagales y receptores en el intestino, así como en áreas del cerebro que regulan el hambre y la satisfacción por la comida. De esta manera, envía mensajes al cerebro para provocar una sensación de saciedad y ralentiza el proceso digestivo, lo que prolonga la sensación de estar lleno.
La producción de GLP‑1 se ve favorecida por distintos nutrientes. Entre los alimentos que estimulan la activación y liberación de GLP‑1 se encuentran las fuentes altas en fibra fermentable, como ciertos tipos de cereales, vegetales y frutas, los huevos, los frutos secos y grasas saludables como el aceite de oliva y el aguacate. Además, seguir una dieta vegetal puede aumentar considerablemente la respuesta de GLP‑1, ayudando a manejar el apetito de manera natural.
Además, el tipo de grasa tiene un impacto en la liberación de GLP‑1. Por ejemplo, las comidas ricas en aceite de oliva incrementan más la producción de GLP‑1 en comparación con aquellas que contienen mantequilla.
Otras formas de activación
En la actualidad, existen varios medicamentos conocidos como ‘antagonistas del GLP-1’, capaces de liberar la hormona sin depender exclusivamente de los alimentos, al unirse a los receptores de GLP-1 en el organismo. Algunos ejemplos son: Ozempic, Wegovy y Mounjaro.
Estos fármacos no solo se usan como métodos para perder peso, sino que también han demostrado ser eficaces para disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes, accidentes cerebrovasculares y problemas renales, además de mejorar los niveles de colesterol y la presión arterial.
Los especialistas advierten que estos medicamentos son tratamientos y no soluciones definitivas, por lo que la mejor manera de mantener los resultados de los niveles elevados de GLP-1 es adoptar un estilo de vida saludable basado en una alimentación equilibrada y ejercicio regular.
«Estos medicamentos son tratamientos y no soluciones permanentes. Aunque los medicamentos GLP-1 pueden inhibir los mecanismos que fomentan la obesidad o reforzar aquellos que la combaten, esos mecanismos en esencia, continúan existiendo. Por lo tanto, cuando se interrumpe el tratamiento con GLP-1, el paciente puede experimentar un regreso hacia un aumento de peso», comentó el doctor Daniel Barret, endoscopista bariátrico y especialista en medicina contra la obesidad.

