Google trabaja para conseguir un Face ID similar al de Apple

El sistema de reconocimiento facial que a día de hoy encontramos en un gran número de teléfonos móviles, solo lleva un año en la industria. Apple demostró una vez más que era capaz de marcar el rumbo del mercado de los smartphone. Un año después Google parece que se está poniendo las pilas para sacar su propio Face ID.

Como en casi todas las innovaciones tecnológicas, el Face ID no podía ser menos y al principio muchos alzaron la voz contra esta tecnología, la calificaron de insegura y consideraban no respetaba la privacidad de los usuarios. Apple demostró cómo funciona su reconocimiento facial para tranquilizar a todo el mundo, y pronto empezaron a surgir nuevos terminales de otras marcas con un sistema parecido, pero nunca a la altura del de Apple.

Ahora es Google la que se ha decidido a crear su propio sistema Face ID, aunque por el momento solo está en forma de patente y parece que tardará dos años más en llegar a sus móviles Pixel, pero como dice el dicho, mejor tarde que nunca.

Reconocimiento facial: ventajas y peligros de una revolución

Apple por delante
En realidad, el retraso de Google y la diferencia significativa del resto de sistemas de reconocimiento facial con el de Apple tienen su motivo: la escasez de láseres emisores de superficie de cavidad vertical o VCSEL, una parte fundamental del hardware que forma el equipo de Face ID de Apple. La compañía dirigida por Tim Cook, llegó a un acuerdo de 390 millones de dólares en 2017 con la compañía Finisar, su principal proveedor de VCSEL.

El sistema TrueDepth de Apple emplea un láser de 30.000 puntos que genera un mapa en 3D del rostro, y esto evita que el móvil se pueda desbloquear con una simple fotografía de nuestra cara. Por el contrario el sistema desarrollado por Samsung para su modelos Galaxy S9 y S9 Plus, necesita del apoyo del reconocimiento del iris para ser más efectivo al no contar con la eficiencia del mapeo tridimensional.

Algo parecido pasó cuando la gran manzana presentó la tecnología Touch ID del lector de huellas dactilar que se presentó con el iPhone 5S en 2013. Samsung tardó prácticamente un año en incorporarla en su Galaxy S5, y el resto de la industria fue después.

Ya lo avisaba Reuters hace unos meses, hasta 2019 los móviles con sistema operativo Android no podrán ponerse a la altura de la tecnología de Apple en la detección 3D. La inversión en tecnología para esta función de seguridad por parte del resto de marcas supondrá miles de millones de dólares en todo el mundo.

Cómo será el Face ID de Google
La patente presentada por Google sigue las pautas de la tecnología utilizada por Apple. Describe un sistema basado en un sensor de infrarrojos. Aunque Google ha decidido añadir una nueva función y es que según la patente el sistema sería capaz de reconocer la ubicación de los objetos detectados por los infrarrojos, incluyendo un detector de luz, similar a un mando de televisión.

Además del detector de luz, la patente incluye un emisor de luz, que podría usarse para determinar la ubicación de objetos en relación con otros, es decir, la ubicación del móvil con respecto a una mano, por ejemplo. Google señala que esta idea no solo está pensada para el reconocimiento facial sino que podría ser beneficioso en una variedad de aplicaciones que necesitaran conocer la ubicación de los objetos y su entorno, e incluye varios ejemplos como el seguimiento de un drone, un balón, o los gesto de una persona.

Queda todavía mucho tiempo para intentar averiguar en qué terminará convirtiéndose esta patente, si en un sistema de control por gestos o en un sistema de reconocimiento facial. Lo cierto es que la consultora Gartner asegura que hasta 2021 no habrá más de un 40% de móviles inteligentes equipados con a tecnología Face ID.

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