Comunidades de Villa Mella se movilizan ante los “oídos sordos” de las autoridades

SANTO DOMINGO.- Las comunidades de Mata Gorda y Licey, en Villa Mella, Santo Domingo Norte, protestan desde hace varios días para que las autoridades del ayuntamiento y el Gobierno Central atiendan sus reclamos y acudan en auxilio de esos sectores debido a las malas condiciones de sus calles que se agravan cuando llueve, terminación de un acueducto y que los camiones del cabildo circulen más con frecuencia a retirar los desperdicios.

Los residentes de Mata Gorda iniciaron ayer una caminata desde esa comunidad hacia el Palacio Nacional y pernoctaron debajo del elevado en la avenida Máximo Gómez con Nicolás de Ovando. Llegaron al Palacio a las 10:00 de la mañana.

En tanto, la comunidad de Licey, también, de Villa Mella, ya ha hecho varias caminatas a la casa de gobierno sin que las autoridades les haya dado respuesta a sus demandas.

“Hemos hecho de todo y no nos hacen caso”, se queja Orquídia Rondón González al contar a Diario Libre sus intensas luchas para exigir una respuesta del alcalde René Polanco y del ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo.

Rondón Gonzalez reside en la calle principal de Licey, la cual se pavimentó un tramo y justamente en el puente de esa vía se paró el asfalto y tampoco se le construyó una barrera que impida que las aguas del río, con el mismo nombre, inunde sus casas y complique el acceso y la salid de sector.

Agrega la también presidenta de la Asociación de Padres y Amigos de la Escuela Básica Licey (Mamá Tingó), y Tilson Soriano, presidente de la junta de vecinos afirman que esa comunidad tiene varios años exigiendo la misma demanda.

Esa situación los ha llevado a paralizar las labores una y dos veces por semana, incluso la docencia en las dos escuelas básicas que tiene la comunidad, que son La Esperanza y Mamá Tingó.

Las dos escuelas básicas están muy próxima al puente. El agua desbordada arrastra los desechos y empeora las diferentes vías de la comunidad, ya de por sí deteriorada.

“De todas manera se dificulta demasiado enviar a los niños si llueve”, alega porque dice, y muestran las imágenes, las inundaciones que se hacen en el sector por el río Licey obliga a algunas familias a no arriesgarse a mandarlos al centro por temor a la crecida.

Afirman que el desinterés del Ministerio de Obras Públicas y del alcalde René Polanco por la problemática es tal que, la calle más deteriorada, llamada Cercadillo (Las Cuevas), conecta a cinco minutos a la Jacobo Majluta y a la Circunvalación, por lo que podría ser una opción para descongestionar el caos del tránsito que se produce en toda la carretera que conduce a Yamasá, Monte Plata, después de la rotonda de Villa Mella.
Los conductores evitan pasar por ese sector por las condiciones de sus calles.

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